Keiko Sofía Fujimori lidera las preferencias de cara a las elecciones presidenciales de Perú, un país que desde el 2016 ha tenido nueve mandatarios debido a los enfrentamientos del Ejecutivo con un Congreso que se ha transformado en la institución todopoderosa con el paso … de los años.
Hija mayor de Alberto Kenya Fujimori y Susana Higushi, le corre la política por las venas. Con apenas 18 años se convirtió en primera dama del país después de la pública y controvertida separación de sus progenitores en 1991. Luego, tras la detención de su padre en Chile, en el 2006, Keiko Sofía contó a la prensa que fue él quien le pidió que se postulara al Congreso para defender sus ideas y pedir su liberación. En el 2006 se presentó al Congreso, y cinco años después lo hizo por vez primera a la presidencia, perdiendo en segunda vuelta frente a Ollanta Humala (2011-16); un lustro después, en 2016, volvió a perder, esta vez frente a Pedro Pablo Kuczynski; y en 2021, lo hizo frente a Pedro Castillo.
«Yo no he sido presidenta todavía y espero tener esa oportunidad. Sin embargo, sí reconozco que dentro de los políticos soy una de las personas que tiene mayor rechazo. Yo lo que he tratado a lo largo de estos años es primero dar la cara, explicar los cuestionamientos, pero no he sido gobierno», dijo Keiko Sofía Fujimori en una entrevista con ‘El comercio’.
«Hace un año atrás yo lancé la posibilidad de establecer una alianza. Lamentablemente me tiraron la puerta y fue Rafael (López Aliaga) también una de las personas que tuvo una respuesta bastante ácida a esta posibilidad», al tiempo que agregó, «No hice esa propuesta para que sea Rafael el candidato, pero lo que sí señalé es que yo estaba dispuesta a ceder el espacio de la candidatura presidencial en aras de lograr un consenso. Luego nació la posibilidad de que sea mi padre el candidato, lamentablemente él partió y frente a ese escenario es que yo acepto la invitación del partido», finalizó.
Otros candidatos
Rafael López Aliaga es el candidato que busca emular a Javier Milei en la región y a Donald Trump en Estados Unidos. Es miembro numerario del Opus Dei y tiene como consigna a Dios como el jefe de su partido. Carlos Álvarez es un cómico que es muy famoso en el país andino por imitar a los políticos y que parece querer seguir los pasos del presidente salvadoreño, Nayib Bukele. El cómico es partidario de la pena de muerte y propone la construcción de una cárcel como la de El Salvador para pandilleros. El exministro de Defensa y sociólogo, Jorge Nieto Montesinos, es la opción de centroderecha y ofrece restañar las heridas entre los peruanos desde las protestas tras el autogolpe frustrado y la destitución de Pedro Castillo (2021-2022), en las que fallecieron 49 personas.
Según los sondeos, Keiko Fujimori lidera las preferencias, seguida de Carlos Alvarez, de López Aliaga, de Montesinos, del exalcalde Lima, Ricardo Belmont; el congresista Roberto Sánchez; el economista Alfonso López Chau; y la exministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, entre otros.
En estas elecciones se presentan un total de 35 candidatos a la Presidencia de Perú y hay más de 10.000 postulantes a la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados.
Entiendo al «Fujimorismo»
La politóloga Adriana Urrutia conoce bien el fenómeno del fujimorismo por dentro, pues en la campaña de 2011 formó parte de los voluntarios, fue a las reuniones de las bases juveniles y entrevistó a los militantes. De ese trabajo nació ‘Que la fuerza esté con Keiko. El nuevo baile del fujimorismo’. Urrutia explica que tras la caída del padre, Alberto Fujimori, el fujimorismo ha defendido la narrativa «de ser perseguidos por la Justicia. Y cuando Keiko Fujimori se postula por vez primera en el 2011 se convierte en una opción para mucha gente a la que la política tradicional no les interesa», explica a ABC.
«El fujimorismo de Keiko llega a zonas donde no hubo otras ofertas políticas, tal y como hizo su padre. Es un populismo de derecha que llena un vacío del 2011 al 2016, cuando no había partidos políticos similares. Ese electorado de base nunca se perdió. Hay un núcleo de votantes dispuesto a votar por la hija de Fujimori porque su padre hizo cosas buenas y el resto de la oferta no gusta porque no queremos al comunismo ni queremos ser Venezuela», añade.
La historiadora Natalia Sobrevilla asegura, en declaraciones a ABC, que el fujimorismo después de la muerte de Alberto Fujimori «sigue siendo poderoso y su hija hereda ese porcentaje de voto duro aún después de su desaparición». Si bien Keiko Sofía Fujimori lidera las encuestas lo hace con un porcentaje muy bajo. «Ella va a la cuarta elección y el sistema le favorece porque habiendo tantos candidatos el voto se dispersa y con el 15% está a la cabeza».
Tanto Urrutia como Sobrevilla coinciden en que los 27 de millones de peruanos votarán con desesperanza, hartazgo por la política y la falta de representación
«Es la heredera política de Alberto Fujimori, es quien ha dominado el Congreso en la última década y seguirá teniendo poder por la bancada que tendrá en el Congreso, así salga elegida o no», explica la autora de ‘La nación subyacente: Diez ensayos para pensar la independencia peruana’.
Tanto Urrutia como Sobrevilla coinciden en que los 27 de millones de peruanos que votarán el próximo 12 de abril lo harán con desesperanza, hartazgo por la política y la falta de representación. Por esa razón hasta hoy hay un 30% de peruanos que no han decidido a quién votarán para liderar un país que en la última década ha visto nueve jefes de Estado: Ollanta Humala (fue presidente hasta julio de 2016), Pedro Pablo Kuczynski, Martin Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte, José Jerí y José María Balcazar.


