
La Guardia Revolucionaria iraní ha advertido este martes a los países vecinos que “se acabó la moderación”, y ha afirmado que atacará la infraestructura de Estados Unidos y sus aliados. Además, ha amenazado con interrumpir el suministro regional de petróleo y gas “durante años”. Este comunicado llega en medio de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país y a unas horas de que expire el último ultimátum emitido por el presidente estadounidense, Donald Trump, a las autoridades iraníes.
“Irán instó a los socios regionales de Estados Unidos a saber que hasta ahora han mostrado una contención significativa por buena voluntad hacia los países vecinos y ha considerado varios factores al seleccionar objetivos de represalia, pero todas esas consideraciones han sido eliminadas”, ha reflejado el comunicado, publicado por la agencia de noticias Tasnim.
Así, ha resaltado que “si el Ejército terrorista estadounidense cruza las líneas rojas, la respuesta irá más allá de la región”. “No hemos sido y no seremos los que inician ataques contra objetivos civiles, pero no dudaremos a la hora de responder a la vil agresión contra las instalaciones civiles en Irán”, ha advertido.
“Los estúpidos líderes de Estados Unidos, que han puesto sus intereses a los pies de los sionistas, no tienen siquiera la capacidad de calcular los importantes bienes con los que cuentan que están al alcance de nuestros guerreros”, ha explicado la Guardia Revolucionaria, antes de asegurar que durante las últimas horas han llevado a cabo ataques contra el territorio israelí y un complejo petroquímico de propiedad estadounidense en Arabia Saudí.
Por su parte, las autoridades de Arabia Saudí aseguraron haber interceptado durante las últimas horas once misiles balísticos y confirmaron el impacto de “fragmentos” de los proyectiles derribados cerca de instalaciones energéticas en el este del país, sin que por ahora haya informaciones sobre víctimas o daños.
Además, la Guardia Revolucionaria ha reivindicado un ataque contra un buque que “participaba en una misión para entregar equipamiento militar necesitado por el régimen israelí” en los alrededores del estrecho de Ormuz, antes de afirmar que la embarcación “usó un puerto” en Emiratos Árabes Unidos (EAU). “La destrucción de este barco es una advertencia a todos los barcos que quieran cooperar de alguna forma con el régimen israelí y con Estados Unidos”, ha remachado.


