Audi ha logrado un comienzo sólido en la Fórmula 1: el antiguo equipo Sauber ya sumó sus primeros puntos del Mundial en la cita inaugural en Australia y también se movió en el grupo medio de forma estable en China y Japón. Sin embargo, para dar el salto a la cabeza a los de Ingolstadt les falta, sobre todo, una cosa: un motor mejor.
“Hemos detectado que la mayor diferencia con los equipos punteros se debe a la unidad de potencia, algo que no era inesperado”, admite el jefe del proyecto de Audi, Mattia Binotto, y añade: “Sabíamos que ese iba a ser el mayor desafío”.
Mientras que el equipo ya ha desarrollado su propio chasis en los últimos años, no tenía esa experiencia en la unidad de potencia. Por ello, el desarrollo del motor ha supuesto uno de los mayores obstáculos y explica también por qué Audi todavía no puede luchar por posiciones de cabeza.
La velocidad en recta, la debilidad de Audi
También en Japón se hizo evidente este déficit. “Si no tienes velocidad en recta, quizá utilizas la energía para defenderte”, explica Binotto. “Pero cuando las baterías se agotan, ya no queda mucho. Creo que tenemos que analizar los datos muy detenidamente”.
“No podemos sacar conclusiones precipitadas ahora”, advierte el italiano, aunque deja claro al mismo tiempo que hay “un problema con la energía” y también “con la forma en que la utilizamos”. De este modo, queda identificada la principal debilidad de Audi: “La velocidad en recta no es nuestro punto fuerte en este momento”, subraya Binotto.
“Si consumes tu energía y vacías las baterías, eres extremadamente vulnerable a que te adelanten”, añade el exjefe de equipo de Ferrari sobre las conclusiones actuales. “Eso forma parte de nuestro proceso de aprendizaje en esta primera carrera”.
Binotto rebaja expectativas: “Sabemos que llevará tiempo”
Ahora toca analizar los datos junto a los pilotos y entender cómo “gestionar mejor este tipo de situaciones”, señala Binotto. Por el momento, no se trata tanto de encontrar una solución inmediata como de mitigar los problemas. “Y luego veremos qué es posible a corto plazo”.
Mattia Binotto hat die Teamchef-Rolle von Jonathan Wheatley übernommen
Foto: LAT Images
No obstante, hay un optimismo prudente. “Tenemos un plan para recuperar el terreno perdido”, apunta el italiano de 56 años. “Pero el desarrollo de motores, especialmente con ciertos conceptos, puede llevar más tiempo. No es casualidad que nos hayamos marcado 2030 como objetivo”.
Antes de la primera carrera, Audi ya había explicado que pretende luchar por el título mundial a partir de 2030. “Sabemos que llevará tiempo”, añade el jefe del proyecto, que actualmente desempeña una doble función tras la salida de Jonathan Wheatley.
Binotto insiste: “Audi no puede hacer milagros”
“Y creo que lo que necesitamos ahora es paciencia”, advierte Binotto ante expectativas excesivas, aunque el inicio de temporada haya sido bastante positivo para Audi. “Somos muy ambiciosos y nos gustaría resolver los problemas en pocas carreras”.
“Pero a veces eso no es posible”, añade el italiano. “Por eso debemos entender exactamente dónde estamos como equipo, cuáles son los planes. Y también debemos mantenernos fieles a ellos. Porque los milagros no existen. No estamos aquí para hacer milagros”.
“No está en nuestra naturaleza. No podemos hacerlo”, subraya Binotto, que aun así se muestra confiado. “Estamos aquí para tener planes concretos, abordar los problemas y mejorar en el futuro. Y creo que eso sí es posible.”
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