Bucha, a solo 25 kilómetros de Kiev, era antes de la guerra una ciudad residencial, con muchas zonas verdes y especialmente acogedora para las familias. Cuando el Ejército ruso se vio obligado a retroceder, presionado por las tropas ucranianas, lo que los liberadores encontraron … allí estremeció al mundo: en su precipitada huida, los rusos habían asesinado a más de 400 civiles. Los cadáveres aparecían tirados en la calle, con las manos atadas a la espalda y heridas de bala, o a medio enterrar en fosas comunes. Cuatro años después de aquel terrible hallazgo, la mirada de Europa vuelve a dirigirse a Bucha y el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, ha acudido junto a la principal diplomática de la UE, Kaja Kallas, a rendir homenaje a las víctimas.
Tras la ceremonia conmemorativa, con el depósito de flores y velas en el monumento al Horror de Bucha, los ministros de Asuntos Exteriores europeos presentes se han reunido para tratar la investigación de crímenes de guerra rusos, posibles procedimientos penales internacionales y la cuestión de cómo pueden rendir cuentas los responsables. Como un fantasma hoy en Bucha, planea el bloqueo de Hungría de 90.000 millones de euros en ayuda financiera de la UE para Ucrania.
«Muchos de nosotros nunca olvidaremos esas imágenes: civiles abatidos a tiros en las calles. Asesinados en sus propios jardines delanteros. Quemados. Arrojados a sótanos o alcantarillas. Enterrados en fosas comunes. Incontables denuncias de asesinatos, violaciones y torturas ofrecieron una visión aterradora de los abismos más profundos de la crueldad humana y pusieron el foco en lo que la gente de los territorios ocupados de Ucrania ha estado sufriendo durante los últimos 12 años», ha dicho Wadephul en su intervención.
Moscú sigue negando los crímenes de la 64.ª Brigada de Fusileros Motorizados del Ejército Ruso. En la infame calle Jablunska, las pruebas apuntan muy concretamente a soldados del 234º Regimiento de Asalto Aéreo de la Guardia de la 76ª División de Asalto Aéreo.
«Bucha es un símbolo de los innumerables crímenes de guerra rusos. Las masacres de Izyum, el bombardeo de la estación de tren de Kramatorsk, el asedio de Mariúpol: dondequiera que vaya la Rusia de Putin, se desatan asesinatos y barbarie», ha denunciado el ministro alemán, «pero Bucha también representa la fortaleza del ejército ucraniano para recuperar grandes extensiones de territorio, así como la resiliencia y el coraje del pueblo ucraniano. Por su derecho a un futuro en paz y libertad, libre de la opresión rusa».
Apoyo de la «familia europea»
La reunión de ministros de Asuntos Exteriores europeos en Bucha y Kiev envía hoy una señal clara de que «los ucranianos forman parte de nuestra familia europea y les apoyamos resueltamente en su camino hacia la Unión Europea, que eligieron en 2014», ha señalado también Wadephul, deseoso de que «los responsables de esta guerra y de los crímenes cometidos no queden impunes: se lo debemos a las víctimas y a sus familias y amigos».
En este sentido, el Gobierno Federal apoya a Ucrania en la recopilación de pruebas y en la documentación de los crímenes de Rusia. Como miembro fundador de la Comisión de Reclamaciones y comprometida con la creación de un tribunal especial para el delito de agresión contra Ucrania, Alemania participa activamente en la persecución de los crímenes. «Nuestro objetivo es una paz justa, resiliente y duradera para una Ucrania libre y democrática, pero este amargo aniversario demuestra que la seguridad aún no es posible con, sino solo contra la Rusia de Putin. Moscú responde a todas las ofertas de diálogo de Ucrania y a todas las propuestas de alto el fuego con nada más que más guerra, con una lluvia de bombas, ataques con misiles y enjambres de drones», ha lamentado el ministro alemán.
Wadephul ha considerado que «la paz duradera para Ucrania y para toda Europa solo surgirá en última instancia de la fuerza de Ucrania y de la conciencia de Rusia de que no puede lograr nada más por medios militares». «Cuánto tiempo llevará esto también depende de los defensores europeos de Ucrania. Debemos dejar claro que tenemos mayor capacidad de permanencia, que estamos unidos y que no es una opción relajar nuestros esfuerzos», ha fijado el mensaje de la reunión de ministros europeos.


