El jefe de Mercedes, Toto Wolff, afirma que está “dividido” ante la posibilidad de volver a enfrentarse a su antiguo rival de Red Bull, Christian Horner, si este regresa a la Fórmula 1.
Desde su despido de Red Bull el pasado mes de julio, Horner ha estado trabajando entre bastidores con grupos de inversores en busca de la oportunidad adecuada para regresar a la categoría, buscando una participación accionarial que le permita afianzarse en el equipo al que se una.
Un regreso de Horner, principal arquitecto de las dos eras de dominio de Red Bull, probablemente supondría la reanudación de una amarga rivalidad con su homólogo en Mercedes, Toto Wolff, con ambos protagonizando numerosos enfrentamientos durante la última década mientras sus equipos luchaban por el campeonato del mundo.
Al ser preguntado en una entrevista con Press Association sobre cómo se sentiría ante el regreso de Horner a la categoría, Wolff respondió: “Estoy dividido. El deporte echa de menos personalidades. Y su personalidad era claramente muy controvertida, y eso es bueno para el deporte. Le dije a [el jefe de Ferrari] Fred Vasseur que se necesita lo bueno, lo malo y lo feo. Y ahora solo quedan lo bueno y lo feo. Lo malo ha desaparecido”.
“Ha roto bastantes cristales, y esas cosas tienen repercusiones en nuestro microcosmos. Cuando dices ciertas cosas… pero eso es lo que ha hecho toda su vida, y es lo que mejor sabe hacer”.
El nombre de Horner ha sido vinculado recientemente a una participación minoritaria del 24% en Alpine, que el actual propietario Otro Capital está interesado en vender. Recientemente ha trascendido que Mercedes es una de las otras partes interesadas en esa participación, pero Wolff descartó que se trate de una maniobra para bloquear el regreso de Horner.
“Que estemos analizando esa participación no tiene ninguna relación con Christian”, dijo Wolff. “Y la idea de que existe una rivalidad entre Christian y yo por quién compra una parte de Alpine es inventada. Sería bastante triste que eso influyera en una inversión así. Estamos estudiándolo desde distintos ángulos y aún no hemos llegado a ninguna conclusión. Queremos saber si tiene sentido”.
Wolff subrayó que sigue respetando los logros de Horner en Red Bull, pero le resulta difícil imaginar un escenario en el que ambos pudieran convertirse en aliados improbables después de todo lo ocurrido, especialmente tras la polémica temporada 2021 en la que Lewis Hamilton y Max Verstappen se jugaron el título.
Foto de: Kym Illman / Getty Images
“¿Consideraría que podría llegar a ser un aliado o alguien con quien compartir objetivos? No lo creo”, afirmó el austriaco. “Pero incluso cuando sentía la mayor frustración y enfado con él, tienes que recordarte a ti mismo que incluso tu peor enemigo tiene un mejor amigo, así que debe haber algo bueno”.
“Si no hubiera existido esa rivalidad competitiva durante tantos años, y si hubiera pasado más tiempo, estoy seguro de que podría haber salido a cenar con él y echar unas risas. Durante esos años fue demasiado intenso, demasiado feroz, y ocurrieron cosas que incluso hoy no entiendo por qué las hizo”.
“Desde luego no le deseo nada malo. Y debemos reconocernos el mérito mutuamente. No hay muchos jefes de equipo que hayan logrado lo que él ha conseguido. Veo una situación en la que, pase lo que pase, sea cual sea el resultado, regrese o no a la Fórmula 1, estoy en paz con ello”.
Las relaciones entre Mercedes y Red Bull se han normalizado en gran medida desde que el sustituto de Horner, Laurent Mekies, asumió el mando, con el francés adoptando un enfoque mucho más conciliador.
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