La Policía israelí impidió este domingo a las dos principales autoridades católicas del país celebrar la misa en el Santo Sepulcro de Jerusalén. El Papa ya había lamentado las restricciones a las ceremonias, pero esta fue la gota que colmó el vaso. A lo … largo del día, Italia llamó a consultas a su embajador, y Pedro Sánchez y Emmanuel Macron condenaron lo ocurrido. Para rebajar las tensiones, el presidente de Israel, Isaac Herzog, llamó al cardenal y Netanyahu aseguró que estaban trabajando para permitir que las próximas ceremonias se celebren en condiciones de seguridad.
Durante la misa del Domingo de Ramos en el Vaticano, el Papa mencionó explícitamente «a los cristianos de Oriente Próximo que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos». Se refería al cierre de la basílica del Santo Sepulcro y a la cancelación de la procesión de las palmas en el monte de los Olivos en Jerusalén.
Pero sus palabras adquirieron mayor relieve cuando, minutos más tarde, el cardenal Pierbattista Pizzaballa denunció en las redes sociales que la Policía le había impedido entrar en el Santo Sepulcro junto al franciscano Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, donde tenían previsto celebrar la misa del Domingo de Ramos, y retransmitirla por televisión. Esta basílica, construida sobre el monte Calvario, recuerda el lugar de la Crucifixión y el punto donde fue enterrado Jesucristo.
Las actuales directrices de seguridad impiden en Israel reuniones públicas o privadas de más de 50 personas. Pizzaballa asegura que se dirigían a la iglesia solos, y no en procesión, cuando la Policía les ha cortado el paso. A su juicio, lo ocurrido constituye «un grave precedente» y demuestra una falta de consideración hacia la sensibilidad de millones de personas que durante estos días miran a Jerusalén. Dice que lo ocurrido es una «medida manifiestamente irrazonable y gravemente desproporcionada». Asegura que «esta decisión precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones indebidas, supone una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto por el statu quo».
Explicación oficial de Israel
Netanyahu ha explicado que la Policía impidió al patriarca celebrar la misa, «por especial preocupación por su seguridad», y ha insistido en que no ha habido «ninguna malicia», sino únicamente la voluntad de garantizar la seguridad del religioso y de su comitiva. En este sentido, ha añadido que Israel ha pedido temporalmente a los fieles de todas las religiones que no acudan a los lugares sagrados de la Ciudad Vieja. De hecho, todos los lugares sagrados están cerrados, incluida esta basílica. «Es imposible que los servicios de emergencia lleguen a la zona en caso de accidentes con muchas víctimas», explica la Policía. El jefe del Ejecutivo israelí ha señalado además que los servicios de seguridad están elaborando un plan para permitir que los líderes religiosos puedan asistir al culto en los próximos días, coincidiendo con la Semana Santa.
Por su parte, Irán ha rechazado haber atacado lugares de culto y asegura que su ofensiva se dirige a objetivos militares israelíes y estadounidenses en la región.
Italia convoca al embajador israelí en Roma
Tras la denuncia del Patriarca, intervino con preocupación el Gobierno italiano, muy ligado al mantenimiento de los lugares cristianos de Jerusalén, que ha convocado para este lunes al embajador israelí para pedirle explicaciones. «El Santo Sepulcro de Jerusalén es un lugar sagrado para la cristiandad y, como tal, debe preservarse y protegerse para la celebración de los ritos sagrados. Impedir la entrada al Patriarca de Jerusalén y al Custodio de Tierra Santa, además en una solemnidad fundamental para la fe como es el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconozca la libertad religiosa», ha declarado Meloni.
Después le tocó el turno de Emmanuel Macron, quien ha denunciado que lo ocurrido «se suma a la preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén» y reclamado que «el libre ejercicio del culto en Jerusalén debe garantizarse para todas las religiones».
J’apporte mon plein soutien au patriarche latin de Jérusalem et aux chrétiens de Terre Sainte, empêchés de célébrer la messe des Rameaux au Saint-Sépulcre.
Je condamne cette décision de la police israélienne, qui s’ajoute à la multiplication préoccupante des violations…
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) March 29, 2026
Incluso Pedro Sánchez ha condenado en redes sociales lo ocurrido: «Netanyahu ha impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén. Sin explicación alguna. Sin razones ni motivos. Desde el Gobierno de España condenamos este ataque injustificado a la libertad religiosa y exigimos a Israel que respete la diversidad de credos y el derecho internacional. Porque sin tolerancia es imposible convivir».
Netanyahu ha impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén. Sin explicación alguna. Sin razones ni motivos.
Desde el Gobierno de España condenamos este ataque injustificado a la libertad religiosa y exigimos a Israel que respete la…
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 29, 2026
La responsable diplomática de la UE, Kaja Kallas, se sumó a las críticas y denunció que «la decisión de la Policía israelí de prohibir al Patriarca Latino entrar en la iglesia del Santo Sepulcro constituye una violación de la libertad religiosa».
A última hora de la tarde, Isaac Herzog, presidente de Israel, ha anunciado que ha llamado por teléfono al cardenal Pizzaballa «para expresarle mi profundo pesar por el desafortunado incidente ocurrido esta mañana en la Ciudad Vieja de Jerusalén«.
Herzog explica «que el incidente se debió a motivos de seguridad, a causa de la continua amenaza de ataques con misiles por parte del régimen terrorista iraní contra la población civil de Israel, tras los incidentes anteriores en los que misiles iraníes cayeron en la zona de la Ciudad Vieja de Jerusalén en los últimos días». Además, garantiza que Israel mantiene el «compromiso inquebrantable con la libertad de culto para todas las confesiones y con el mantenimiento del statu quo en los lugares sagrados de Jerusalén».
Por la tarde, el cardenal Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, sí ha podido celebrar misa en Getsemaní, en el Huerto de los Olivos. «Hoy Jesús vuelve a llorar por Jerusalén. Llora por esta ciudad que sigue siendo un signo de esperanza y de dolor, de gracia y de sufrimiento. Llora por esta Tierra Santa que aún no sabe reconocer el don de la paz. Llora por todas las víctimas de una guerra que no parece tener fin, por las familias divididas, por las esperanzas frustradas», ha asegurado. Con esperanza ha añadido que «el llanto de Jesús nunca es estéril: es un llanto que abre los ojos, que interpela, que revela».

