El Ministerio de Salud Pública confirmó que la clínica estética Diosa no contaba con autorización para realizar procedimientos quirúrgicos cuando se registró la muerte de una paciente durante una liposucción. La víctima, Geraldín Hernández, de 32 años, falleció mientras recibía atención en un establecimiento que, según las autoridades sanitarias, había sido previamente clausurado por mala práctica médica.
El ministro de Salud Pública, Víctor Atalah, explicó que la clínica solo estaba habilitada para consultas, y que su reapertura parcial no autorizaba intervenciones quirúrgicas. “Estaba cerrada, solamente estaba habilitada para consulta… justamente, nuestro equipo de habilitación ayer la volvió a cerrar otra vez”, señaló el funcionario.
Atalah indicó que el caso seguirá su curso en la justicia y que se espera el informe completo para ofrecer detalles precisos sobre las circunstancias del fallecimiento. El ministro enfatizó la importancia de que la población verifique la habilitación de los centros médicos antes de someterse a procedimientos estéticos: “Lo importante es decirle a la población que averigüe bien, porque hay una lista de centros habilitados y de centros que están capacitados para hacer los procedimientos”.
La doctora Angi Franco, vocera del ministerio, explicó que el cierre responde a violaciones a la Ley General de Salud, aunque aún no se han detallado las irregularidades específicas detectadas durante la intervención.
Atalah recordó que en Santiago se han registrado situaciones similares en el pasado, y destacó que los procesos de habilitación y supervisión han permitido reducir en casi un 60% los problemas relacionados con cirugías a nivel nacional. “Estamos trabajando intensamente en eso. Más de 100 centros han sido cerrados por irregularidades”, puntualizó, subrayando la necesidad de cumplir con los protocolos y normas médicas establecidas para garantizar la seguridad de los pacientes.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


