Pescado que sabe a pollo frito y costillas: la nueva cara de los mariscos en EE.UU.

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Las tendencias y el gusto de los consumidores marcan la pauta en la industria alimentaria. Conscientes de esto, las empresas buscan transformarse y posicionarse, como el sector de los mariscos, que hoy apunta a la creación de nuevos productos para atraer a los consumidores estadounidenses.

Con una gran variedad que va desde nuggets de atún y hamburguesas de camarones, pasando por salami marino y mucho más, la industria busca ofrecer alternativas familiares para quienes suelen evitar el consumo de pescado. Esta estrategia se basa en una realidad estadística: pese a la amplia oferta, el consumo de mariscos en EE.UU. se mantiene bajo en comparación con el promedio global.

¿Por qué el mercado de EE.UU. prefiere el pescado que no sabe a mar?

Albóndigas de atún en envase transparente.
La industria del pescado presenta alimentos como las albondigas que no saben a pescado.
Crédito: AP

El sector se reinventa con innovaciones como snacks con forma de comida rápida, dirigidos hacia un público más joven y reacio al sabor marino tradicional. Presentar los mariscos en formatos conocidos podría cambiar la percepción del producto desde la infancia.

Estas novedosas formas de presentación se expusieron en la feria Seafood Expo North America, celebrada en Boston el 17 de marzo de 2026. Entre las innovaciones culinarias destacaron productos que, a simple vista, emulan al salami, albóndigas, pollo frito, salchichas, costillas y hamburguesas; alimentos profundamente posicionados en el gusto del mercado norteamericano.

La industria aprovecha especies de poco interés comercial para el consumidor promedio y las presenta bajo una estrategia donde el pescado parezca y sepa menos a pescado.

“Queríamos entrar en el mercado estadounidense y descubrimos que los alimentos fritos son la clave”, afirma Jack Chi, portavoz de Tuna Fresh. “Nuestra magia consiste en hacer que el atún sepa a pollo frito”.

La tendencia de la “puerta de entrada”

Justin Rogers, gerente de ventas de SK Food Brands, confirma que esta ha sido una tendencia dominante en los últimos dos años. Las empresas proponen productos como las hamburguesas de camarones, disponibles tanto en tamaño mini como en formato “Whopper”.

  • Beneficio: Estas opciones funcionan como una puerta de entrada para quienes no son aficionados a los sabores fuertes del mar.
  • Formato: Al presentarse como mini hamburguesas o tiras empanizadas, se elimina la barrera visual y sensorial del pescado tradicional.

Un mercado con bajo consumo

El gusto de los estadounidenses por los mariscos es notablemente bajo: apenas 8,9 kilos al año, en comparación con el promedio mundial de 20,4 kilos y muy por debajo del consumidor europeo, que se ubica cerca de los 40 kilos anuales.

Para ser más específicos, los consumidores actuales se inclinan mayoritariamente hacia los camarones y el salmón. Por ello, surgen opciones que no huelen ni saben a mar, como las tiras de salmón para picar de la compañía Harbor Bell, que imitan la apariencia de un Slim Jim y se ofrecen en sabores como ahumado, limón y pimienta o mango.

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Aunque estas propuestas son atractivas para aumentar la ingesta de proteína marina, hay expertos que defienden la identidad del producto. Niaz Dorry, de la Alianza Marina Norteamericana, advierte que preservar el aspecto original del pescado es clave para garantizar la sostenibilidad y el apoyo a las comunidades pesqueras artesanales.

Dorry sugiere evitar términos como “criado en fábrica” o “falso”, promoviendo un consumo más consciente y real. Sin embargo, el mercado —valorado en 24.000 millones de dólares— se ha mantenido estancado. El único crecimiento real proviene de los mostradores de sushi (impulsado por la Generación Z) y del aumento de precios.

De la Amazonía a la mesa: costillas y snacks innovadores

Cortes de costilla de pez tambaqui del Amazonas con apariencia de costillas de cerdo.
El tambaqui brasileño ofrece cortes robustos que visualmente son idénticos a las costillas de cerdo, pero con los beneficios nutricionales de la proteína de agua dulce.
Crédito: AP

La gran revelación de este año en Boston son las costillas de pescado del Amazonas, específicamente del tambaqui brasileño. Este pez de agua dulce posee una estructura tan robusta que permite cortes carnosos que imitan visualmente a las costillas de cerdo.

  • Ventaja nutricional: Ofrecen una proporción de carne mucho mayor que la porcina.
  • Experiencia sensorial: Tienen un sabor intenso y una textura similar a la carne roja, ideales como aperitivo en eventos masivos.

Por otro lado, la “snackificación” marina gana terreno con la innovación coreana. Productos como los snacks de calamar frito de Balance Grow transforman el marisco en formatos similares a los palitos de papa, con perfiles de sabor casi idénticos a los snacks comerciales, eliminando las barreras tradicionales del consumo de productos del mar.

Con información AP News

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