
El Parlamento Europeo ha dado este jueves luz verde al acuerdo comercial de la UE con Estados Unidos, pero ha añadido a su posición una serie de cláusulas para “proteger” al bloque comunitario en caso de que haya más vaivenes o amenazas arancelarias por parte de la Administración Trump. De este modo, la Eurocámara fija su postura para poder negociar el pacto con los Estados miembros y que posteriormente la Comisión Europea ponga en funcionamiento el acuerdo. Desde el Ejecutivo comunitario, el comisario de Comercio, Vladis Dombrovskis, ha explicado ante el pleno que tienen “plenas garantías” de que Washington cumplirá con lo firmado.
Dombrovskis ha defendido “el diálogo” con EEUU y ha insistido en que Bruselas expresará sus dudas “cuando sea necesario”, como ya hizo hace meses, reclamando aclaraciones sobre la posición de la Casa Blanca. Así, la Comisión aboga por trabajar de la mano de Washington “en asuntos de interés común, siempre que sea posible y sentando las bases para una colaboración futura”, concluyó el dirigente letón ante los eurodiputados.
Precisamente la Eurocámara pospuso su posición un par de veces sobre todo en el marco de las amenazas de Trump a Groenlandia, alegando que no se daban las condiciones necesarias para poder respaldar el acuerdo y exigiendo que se respetasen los intereses de la Unión en un pacto cargado de polémica y de críticas a Bruselas desde que se firmó el pasado verano en Turnberry (Escocia).
En su planteamiento, ños eurodiputados reforzaron la cláusula de suspensión propuesta, que permitiría suspender las preferencias arancelarias con Estados Unidos bajo una serie de condiciones. Por ejemplo, la Comisión podría proponer la suspensión de todas o algunas preferencias comerciales si Estados Unidos impusiera aranceles adicionales que superen el límite acordado del 15%, o cualquier nuevo gravamen sobre los productos de la UE.
Por otro lado, esa cláusula de suspensión también podría activarse si Estados Unidos, por ejemplo, “socavara los objetivos del acuerdo, discriminara a los operadores económicos de la UE, amenazara la integridad territorial de los Estados miembros, sus políticas exteriores y de defensa, o incurriera en coerción económica”, añaden desde la Eurocámara.
Asimismo, se ha introducido una llamada “cláusula de entrada en vigor condicionada” que significaría que los nuevos aranceles solo entrarían en vigor si Estados Unidos respeta sus compromisos. Estas condiciones incluyen que Washington reduzca sus aranceles sobre los productos de la UE con un contenido de acero y aluminio inferior al 50%, a un máximo del 15%.
No obstante, la Eurocámara sigue sin tenerlas todas consigo respecto a Trump, y así lo expresó el ponente, el socialdemócrata Bernd Lange, que califica el resultado como la asunción de “un mandato firme” por parte de la institución. “Los eurodiputados solo podrán aceptar las condiciones comerciales del acuerdo si el reglamento incluye salvaguardias muy sólidas y claras, y solo después de que Estados Unidos haya respetado plenamente los términos del acuerdo. Tengo la intención de defender este mandato con firmeza en las negociaciones” con el Consejo, sostuvo.
“Las condiciones están claramente definidas en la posición del Parlamento. Incluyen una cláusula de entrada en vigor que exige el pleno cumplimiento por parte de EEUU antes de que el reglamento pueda entrar en vigor, y una cláusula de caducidad que garantiza la plena supervisión parlamentaria de cualquier prórroga de las concesiones, sin dejar de cumplir con las normas de la OMC”, resumió. Y acabó con un aviso a la Casa Blanca: “Cualquier nueva amenaza arancelaria, o el incumplimiento del acuerdo en beneficio de los productores y consumidores de la UE, dará lugar a la expiración de la legislación“.


