Es uno de los nuevos rostros de la política francesa que seguramente darán que hablar al menos hasta 2033, año en que están previstas las próximas elecciones municipales en Francia. El socialista Emmanuel Grégoire venció el domingo con el 50,52% de los votos en … la segunda vuelta de los comicios locales en París, según los resultados definitivos. Se impuso con claridad a la conservadora Rachida Dati (41,5%), una de las grandes perdedoras de la noche. Y se convertirá en el nuevo alcalde de una de las ciudades más relevantes de Europa.
Cuando este dirigente, de 47 años, anunció en el otoño de 2024 su voluntad de suceder a Anne Hidalgo, su victoria no era algo que se diera por descontado. Era una figura mucho menos conocida que Dati, entonces ministra de Cultura, y al que muchos veían como el eterno escudero de la alcaldesa socialista, nacida en San Fernando (Cádiz).
Finalmente, ha vencido con una campaña algo simplista, pero eficaz, basada en el miedo a un París «gobernado por la extrema derecha». Aunque la exministra es una histórica dirigente de la derecha tradicional de Los Republicanos, al final caló la idea de que suponía un peligro debido a su estilo agresivo y con tintes populistas, así como por su juicio en septiembre por un presunto caso de corrupción con Renault.
«Me daba realmente miedo que (Dati) se convirtiera en la nueva alcaldesa a pesar de que la investigan por numerosos presuntos delitos», reconoce Quentin Gidoin, de 32 años, un funcionario del Tribunal de París que estaba presente el domingo por la noche en la celebración de la victoria de los socialistas. Aún más significativo resultaba que los mismos votantes de la conservadora admitían que no les gustaba su personalidad. «He apostado por el hecho de que, cuando la condenen, tendrá que dejar su cargo y pondrá al frente del Ayuntamiento a su segundo, que me gusta más», especulaba durante la jornada electoral Simon d’Harcourt, de 22 años, un joven votante del acomodado distrito XVII (noroeste).
Beneficiado por la imagen controvertida de su rival
La mala imagen de Dati contribuyó a la victoria de Grégoire, que ha encabezado una coalición entre socialistas, verdes y comunistas. Su llegada a la alcaldía es el mayor hito en los 25 años de trayectoria de este dirigente, con fama de buen estratega y de saberse mover en las entrañas de los partidos y la política.
Nació en Les Lilas —una pequeña localidad de la periferia este de París cada vez más gentrificada— y su padre era un destacado militante comunista de esa zona. No obstante, empezó a militar en las filas del Partido Socialista con 24 años. Diez años después, ya ejercía en 2012 como jefe de gabinete del entonces primer ministro, Jean-Marc Ayrault. En 2014 se incorporó al gabinete de Hidalgo y, cuatro años después, ya ocupaba el cargo de primer adjunto, el segundo más importante en el organigrama del Ayuntamiento. Fue el principal escudero de la alcaldesa durante seis años, pero se enemistaron en 2024, presuntamente a causa de las ambiciones de Grégoire para sucederla.
Ese encontronazo terminó siendo beneficioso para su trayectoria. Le sirvió para desmarcarse de la etiqueta de eterno segundón y dio el salto a la Asamblea Nacional en los comicios anticipados de ese año. En contra de lo que prefería Hidalgo, que eligió al senador Rémi Féraud como su delfín oficial, se presentó el año pasado como aspirante disidente en unas primarias de los socialistas en París y las ganó.
Escándalo por agresiones sexuales a menores
Tiene la imagen de un dirigente serio, honesto y algo frío, aunque con un poco más de carisma que la insípida Hidalgo. Ha revelado aspectos delicados de su vida personal, como el suicidio de un hermano. También dijo el pasado otoño haber sufrido varias agresiones sexuales cuando era un niño. «Cuando tenía 10 años, fui agredido sexualmente durante varios meses en el marco de una actividad extraescolar en una piscina municipal», explicó en una entrevista radiofónica.
Hizo esa revelación en un momento en que su gestión municipal recibía críticas por un escándalo de agresiones sexuales a menores, que ha dado que hablar a lo largo de la campaña. Al menos nueve monitores de actividades extraescolares han sido suspendidos desde enero debido a sospechas de haber agredido sexualmente a niños o adolescentes. Grégoire prometió que sería «el primer tema que trataría» si lo elegían.
También aseguró que otorgaría un valor central al problema de la vivienda en París, donde el precio del metro cuadrado se ha multiplicado por 3,2 desde que los socialistas llevan las riendas del gabinete municipal desde 2001. Para hacer frente a este grave problema, el nuevo edil quiere aumentar del 25% al 30% el porcentaje de viviendas sociales en la ciudad. Es una de las medidas más ambiciosas de su programa.


