Tras la II Guerra Mundial, Alemania Occidental se integró en la OTAN (1955), mientras que Japón firmó un tratado de seguridad con EE. UU.. Desde entonces, ambos países han limitado su relación de forma estricta a la diplomacia y el comercio, dependiendo de Washington para … su defensa. La Presidencia de Donald Trump, sin embargo, ha dejado en entredicho esa protección y ha propiciado un acercamiento militar.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha acordado una mayor cooperación en nuevos proyectos conjuntos de armamento que podrían incluir incluso una alternativa al previsto caza europeo FCAS, cuya viabilidad, y con ella la participación española a través de Indra, pende de un hilo. Alemania amplía así su rearme fuera de las fronteras de la UE y de la OTAN.
«En este momento, es importante que los socios afines en el mundo se acerquen aún más», ha declarado Pistorius en la base naval de Yokosuka, después de reunirse en Tokio con su homólogo japonés Shinjiro Koizumi. A diferencia de la República Federal de Alemania, el imperio nipón no forma parte de la OTAN, a pesar de lo cual ambos países buscan cerrar filas.
Koizumi y Pistorius han comentado que sus posiciones sobre las guerras de Ucrania e Irán son congruentes y coinciden en su disposición a participar en una operación para asegurar la libre navegación en el estrecho de Ormuz solo «tras un alto el fuego». Esta cercanía política permite aumentar la estrategia militar conjunta, han argumentado, que afecta de momento a varios proyectos conjuntos de armamento.
El fabricante alemán de cohetes Taurus y el grupo japonés de industria pesada Kawasaki Heavy Industries han anunciado que están estudiando la cooperación en un nuevo misil de crucero. Los japoneses podrían suministrar el propulsor que están desarrollando actualmente para la próxima generación de misiles antibuque. Desde que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, aceleró el rearme, Tokio busca una mayor implicación en estos proyectos y Berlón acoge con satisfacción su demanda: «Estamos trabajando intensamente en ello», ha confirmado Pistorius.
Como ejemplo de cooperación, el ministro alemán ha citado el Eurodrone. «Hoy intercambiamos opiniones sobre el uso de drones, la producción y la defensa de drones», ha dicho. Otros campos se abordarán »de forma muy concreta« en los próximos meses. »El campo de colaboración es grande y también lo son las necesidades«, ha sugerido Pistorius, en referencia a que varias empresas alemanas también han mostrado interés. Representantes de Airbus, TKMS, MBDA, Quantum, Diehl y Rohde & Schwarz han viajado con el ministro a Japón para iniciar las negociaciones.
Proyecto de sustitución para el caza europeo FCAS
Fuentes empresariales han confirmado que un extenso proyecto conjunto de armamento podría comenzar si fracasa definitivamente el proyecto de cazas germano-francés FCAS. El Sistema de Combate Aéreo del Futuro (FCAS) lleva más de un año paralizado porque ambos contratistas principales, Dassault Aviation para Francia y Airbus Defence and Space para Alemania, aún no han logrado resolver diferencias.
Una alternativa que contempla ahora Alemania es unirse al proyecto británico-italo-japonés GCAP, que pretende desarrollar un nuevo caza furtivo para mediados de la década de 2030. Es «demasiado pronto» para comentar esto, ha evitado Pistorius una respuesta al respecto. Las conversaciones entre el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés, Emmanuel Macron, siguen en curso. «Tomaremos nuestra decisión en su momento y pensaremos en qué alternativas podría haber para el futuro», se ha limitado a decir.
Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, Japón se ha estado armando fuertemente y presionando a su industria, que tradicionalmente se centra en el mercado interno, para exportar y cooperar internacionalmente. Alemania y Japón han sido, de hecho, competidores en el sector del armamento.
El grupo japonés de industria pesada Mitsubishi Heavy Industries (MHI) superó la oferta de Thyssenkrupp el año pasado en una licitación australiana de fragatas de mil millones de dólares, la mayor exportación de armas de Japón hasta la fecha.


