El presidente Donald Trump anunció este lunes que Estados Unidos no atacará ninguna parte de la infraestructura energética de Irán durante cinco días, luego de que Washington y Teherán mantuvieran “conversaciones muy buenas y productivas” durante el fin de semana sobre cómo poner fin a la guerra, que cumple tres semanas.
“Me complace informar que Estados Unidos de América e Irán han tenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas respecto a una resolución completa y total de nuestras hostilidades en el Medio Oriente”, escribió Trump en un comunicado, sin ofrecer más detalles.
“Basándome en el tenor y tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán durante toda la semana, he instruido al Departamento de Guerra que posponga cualquier ataque militar contra las plantas de energía e infraestructura energética iraníes por un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y discusiones en curso”.
El anuncio provocó una caída inmediata en los precios del petróleo antes de la apertura de los mercados. El crudo Brent pasó de casi 109 dólares por barril a menos de 94 dólares, para luego recuperarse parcialmente y estabilizarse por encima de los 97 dólares.
Previamente, Trump había dado a Irán un ultimátum de 48 horas para reabrir el vital Estrecho de Ormuz, prometiendo que si el régimen teocrático no lo hacía, “¡Estados Unidos golpeará y obliterará sus varias plantas de energía, comenzando con la más grande primero!”.
Como primera reacción, la televisión estatal iraní publicó un gráfico en pantalla que afirmaba: “El presidente de EE.UU. retrocede tras la firme advertencia de Irán”.
El anuncio de Trump constituye la primera confirmación oficial de discusiones de alto nivel para concluir la Operación Epic Fury, iniciada el 28 de febrero. El presidente había sugerido inicialmente que el conflicto podría durar “cuatro semanas más o menos”, lo que situaría el 28 de marzo como fecha tentativa para el cese de las operaciones de combate.
Horas antes del anuncio, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, reconoció haber hablado por teléfono con su homólogo turco, Hakan Fidan. Turquía ha actuado como intermediario en negociaciones previas entre Teherán y Washington.
Trump había descartado previamente un alto al fuego. “No quiero hacer un alto al fuego. Ya saben, no se hace un alto al fuego cuando literalmente se está obliterando al otro lado”, declaró el viernes a periodistas al salir de la Casa Blanca. “Desde un punto de vista militar, todo lo que están haciendo es obstruir el estrecho. Pero militarmente, están acabados”.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, ha permanecido esencialmente cerrado al transporte marítimo desde el inicio del conflicto, presionando los precios del crudo al alza y tensionando la economía global.
De forma casi simultánea al comunicado de Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi —quien intentó mediar en la ronda más reciente de conversaciones nucleares entre EE.UU. e Irán— declaró que su país está “trabajando intensamente para establecer acuerdos de paso seguro para el Estrecho de Ormuz”, sin proporcionar más detalles.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


