Los primeros ejemplares llegaron en diciembre a los buzones de los polacos residentes en los distritos administrativos orientales de Varmia-Masuria, Podlaskie y Lublin, que limitan con Rusia, Bielorrusia y Ucrania. Ahora son ya 17 millones de hogares los que han recibido en toda Polonia … el protocolo de actuación civil en situaciones de crisis titulado ‘Poradnik bezpieczeństwa‘ (‘Guía de Seguridad’).
El folleto, de 80 páginas y diseñado en torno a ilustraciones en la más pura tradición de la animación polaca, ofrece instrucciones para todo tipo de emergencias: desde cómo preparar psicológicamente a los niños para una situación de guerra hasta cómo proceder con personas mayores o con problemas de movilidad en caso de evacuación de urgencia. Todo ello pasando por cómo hacer frente en casa a ciberataques, afrontar riesgos químicos, biológicos o radiológicos y denunciar a personas sospechosas que ronden infraestructuras de importancia.
En su segunda página se puede leer que «la responsabilidad de sobrevivir y de limitar los efectos de la crisis no recae únicamente en las autoridades, sino que se trata de una tarea común». El ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, ha dejado claro que, ahora, «cada uno de nosotros debe tener habilidades, conocimientos prácticos y entrenamiento sobre cómo comportarse en situaciones críticas». Poniéndose como ejemplo, asegura que ya tiene lista su propia «mochila de evacuación».
«Si presencias un ataque, no te acerques. ¡Vete! Avisa a los demás. Notifica a los servicios, no des por hecho que alguien más ya lo ha hecho. No vuelvas a la escena», aconseja en caso de verse implicado en un ataque terrorista. «Escóndete de la multitud. Busca cobertura: paredes, estructuras de acero, paredes gruesas».
«En la habitación, atranca la puerta, cubre las ventanas, apaga la luz. Silencia el móvil. Si no puedes escapar o esconderte, lucha. Usa todo lo que tengas a mano, por ejemplo, un bolso, una mochila, una silla». Esta última frase ha sido la más recurrida por los críticos del documento. En una reciente tertulia radiofónica, en la cadena Onet, el exoficial de la unidad militar polaca GROM –Grupo de Respuesta Operacional– ironizaba con la capacidad de respuesta de cualquier mujer polaca armada con un bolso.
Los folletos cuentan con vistosas ilustraciones que recogen la tradición polaca de la animación.
(ABC)
Pero lo cierto es que la mayoría de los polacos han recibido con bastante naturalidad esta guía y aprecian los consejos que en ella se ofrecen. «Lo primero que hice fue localizar el refugio que nos corresponde, en la página web que indica la guía», subraya Michal desde Lublin, para quien la información para casos de bombardeos ha resultado especialmente útil.
El folleto recomienda que, si no es posible esconderse en el refugio asignado, se permanezca en casa, lejos de las ventanas, junto a muros de carga y en habitaciones centrales. En el exterior, aconseja buscar lugares con al menos una protección mínima, como plantas más bajas, sótanos, garajes y pasadizos subterráneos, o túneles. También explica que incluso las depresiones ordinarias del terreno ofrecen mejor protección que permanecer en un espacio abierto.

Plan familiar de crisis
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Utilizar fuentes de información fiables, desarrollar un plan familiar de evacuación y preparar los suministros para sobrevivir tres días
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Etiquetar mascotas, disponer credenciales para niños con datos de sus tutores, así como formar a toda la familia en los primeros auxilios básicos
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Entrenar el camino al refugio adjudicado
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Preparar medios adicionales de comunicación, como radios o walkie-talkies, y disponer de un mapa de carreteras y del municipio en papel
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Memorizar los datos de contacto de la persona designada por el colegio para mantener la custodia de los niños en situaciones de emergencia
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«Es una publicación elaborada en cooperación entre el Ministerio de Defensa Nacional, el de Interior y el Centro de Seguridad del Gobierno», explica Adam Matyszczyk, desde el Departamento de Gestión de Crisis de Podalskie. «Las personas de entre 40 y 50 años probablemente aún recuerdan los manuales de entrenamiento de defensa… ahora tenemos una publicación que contiene todo tipo de información en un solo folleto sobre amenazas y peligros generales que pueden sobrevenir», resta excepcionalidad a la publicación.
Asimismo, recuerda que «incluye temas relacionados con las señales de alarma, cómo debemos comportarnos en caso de una inundación, si notamos personas sospechosas cerca de instalaciones de infraestructura importantes, como centrales eléctricas, vías ferroviarias… También sobre primeros auxilios si no se dispone de atención médica, cómo defenderse de los ciberataques, cómo ayudar a personas necesitadas…esta guía nos sensibiliza sobre este tipo de ayuda».
«Nos ayuda a adquirir habilidades para el manejo de crisis: se llama resiliencia social y está muy relacionada con la confianza», resume, señalando que «la clave es no entrar en pánico y saber qué hacer cuando, por ejemplo, nos encontramos ante un corte de luz prolongado… podremos reaccionar de forma adecuada, tranquila, eficaz y metódica».
Jefe del Departamento de Análisis
«No es catastrofismo ni alarmismo, sino saber que, sin cada uno de nosotros, la seguridad del Estado no es eficaz»
Jacek Raubo
Universidad Adam Mickiewicz
«Yo diría que no es catastrofismo ni alarmismo, ni tampoco un elemento excepcional, sino el retorno a una cierta comprensión de que, sin este componente civil, sin cada uno de nosotros, la seguridad del Estado no es eficaz», resume la esencia del librito el jefe del Departamento de Análisis de la Universidad Adam Mickiewicz, Jacek Raubo.
Por su parte, Magdalena Skorupka-Kaczmarek, del Ministerio de Defensa, considera que esto es solo el principio. «Espero, sinceramente, que esta guía sea el punto de partida para que cada uno de nosotros dé el siguiente paso, ya sea asistir a un curso de defensa profesional, quizá tomar un curso de primeros auxilios o preparar nuestro hogar para una crisis o conflicto… Nos abrirá la mente al hecho de que vivimos tiempos en los que necesitamos prepararnos para momentos difíciles», declaró.
Formación militar en los colegios
La tarea de instruir a la población se enmarca en un esfuerzo nacional más amplio de preparación para un posible conflicto. Desde 2024, los colegios polacos han introducido en el currículum una asignatura obligatoria de formación militar básica que incluye las prácticas de tiro para alumnos desde los doce años. El programa, denominado ‘Zawsze Gotowi‘, está indicado por el Ministerio de Defensa para «desde niños de primaria hasta pensionistas», y ofrece formación en «primeros auxilios, orientación, resiliencia civil, nociones básicas de seguridad y cultura de la defensa». Su propósito es «familiarizar a toda la sociedad con la preparación ante las crisis y las necesidades de la defensa».
En muchos municipios se practican ejercicios de defensa civil y simulacros en los que la población se entrena para situaciones de emergencia. El Gobierno en Varsovia ha aprobado además las condiciones para el programa de Acción de Seguridad para Europa (SAFE) de la UE, que proporciona 150.000 millones de euros en préstamos más económicos para armamento. Polonia es la mayor beneficiaria hasta ahora con un total de 43.700 millones de euros, de los que el Estado asegura alrededor del 29 por ciento del volumen total de préstamos.
«Si oyes una explosión, échate cuerpo a tierra, preferiblemente en una depresión, y cúbrete la cabeza».
(ABC)
El ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, ha anunciado que los primeros fondos podrían fluir ya en marzo y ha presentado 139 proyectos concretos que incluyen sistemas de defensa aérea (Piorun), vehículos de combate de infantería (Borsuk) y obuses autopropulsados Krab. También está prevista la compra de aviones cisterna Airbus. En total, más del 80 por ciento de los fondos se destinarán a la industria armamentística polaca. El país ha alcanzado ya, según el requerimiento de la OTAN, un gasto en armamento del 4,7% de su PIB.
El objetivo de Kosiniak-Kamysz es un Ejército polaco de 500.000 efectivos en 2039, una reserva ampliada y de «máxima disponibilidad» y una modernización de su armamento que incluye la compra de tanques Abrams y K2 Black Panther, artillería K9, HIMARS, sistemas antiaéreos y drones. Se propone además lograr en pocos años la «universalización del entrenamiento militar», por lo que ha puesto en marcha programas de formación militar para funcionarios de la administración y para empresas, en los que no se requiere experiencia previa y en los que se adiestran en habilidades básicas militares, protocolos de respuesta rápida a emergencias y estrategias de preparación civil.

