El asambleísta californiano Joaquín Arambula acudió a una audiencia junto a sus padres, Amy y Juan, para enfrentar a su esposa Elizabeth en medio de una batalla legal por custodia y manutención. La audiencia se llevó a cabo este martes en la Corte Superior del Condado de Fresno. Elizabeth, a través de su abogada Zeppy Attashian, solicitó al juez sellar los documentos del caso, pedido que fue denegado por el magistrado Steven Crass, quien señaló que al incluir temas financieros y monitoreo de sobriedad, era probable negar dicha solicitud. Elizabeth busca la custodia física exclusiva de sus tres hijas, custodia legal conjunta, manutención infantil y conyugal, además de ‘órdenes de monitoreo de sobriedad’. En sus documentos de divorcio presentados en enero, acusó a Joaquín de consumir drogas, alcohol y tener adicción a los juegos, alegando también que él la despojó de ‘todos los recursos financieros’. Según Elizabeth, sus gastos mensuales son de 28,000 dólares y afirma que Joaquín ha retirado un millón de dólares de sus cuentas. El juez Crass indicó que no se emitirían fallos judiciales ese día, a pesar de los intentos de la abogada Attashian por abordar los asuntos financieros, señalando que su cliente no ha recibido apoyo desde enero. Elizabeth declaró en documentos que Joaquín gana 12,000 dólares mensuales y recibe un viático de 6,000 dólares durante los ocho meses que la asamblea está en sesión. El asambleísta demócrata, de 48 años, representante del Distrito 31 de California, escuchó al juez hablar sobre la necesidad de resolver rápidamente los temas financieros. Su abogado suplente, Mike Margosian, informó que representaba a Joaquín en ausencia de su abogada Kim Aguirre. Attashian expresó su decepción porque no se sellaron los registros, pero se mostró satisfecha con la intención declarada por la corte de proceder con los asuntos. El juez fijó para el 3 de abril una mediación sobre finanzas y para mayo una sobre custodia. Attashian comentó que este caso refleja un nivel de abuso financiero que muchos cónyuges sin altos ingresos enfrentan en el sistema. En otros documentos judiciales se revelan acusaciones impactantes, incluida la forma en que el padre de Joaquín supuestamente ayudó a espiar a Elizabeth mientras su hijo estaba en rehabilitación. La madre de tres niños alega que fue espiada mediante el sistema de seguridad del hogar y amenazó con llamar a la policía a su suegro. Joaquín Arambula declaró en documentos judiciales que no se le ha permitido ver a sus hijas y que ingresó voluntariamente a un programa de rehabilitación. ‘Sentí que necesitaba ayuda para ajustarme y asegurarme de no volverme dependiente del alcohol o la marihuana’, dijo. ‘Confío en nuestro sistema judicial para alcanzar una resolución justa e imparcial basada en los hechos y no en demandas irrazonables, temores injustificados y acusaciones falsas’. Agregó que está preparado para demostrar su sobriedad continua y su voluntad de mantener a su familia. The Post intentó obtener un comentario de Arambula sobre la audiencia del martes. **REDACCIÓN FV MEDIOS**



