#Mundo:los líderes se ven las caras esta semana en una cumbre marcada por la división ante la guerra de Irán #FVDigital

0
54



Europa camina entre semanas históricas. Ya se ha acostumbrado a ello y la que empieza no parece que vaya a ser una excepción. La guerra en Oriente Próximo lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha mostrado de nuevo las costuras de la UE: los liderazgos se difuminan y distintas almas conviven y se preguntan cómo puede el bloque comunitario estar presente en la toma de decisiones. Mientras, la crisis económica vuelve a acechar y el jueves se celebra una cumbre de líderes en Bruselas en la que se espera, de nuevo, alguna decisión.

Fuentes comunitarias consultadas por 20minutos asumen que el escenario es complejo para la Unión porque Irán no es Ucrania, sino un régimen dictatorial; y también porque ahora el motor alemán levanta mucho la voz contra los ayatolás y también con una idea clara de no erosionar demasiado la relación con Estados Unidos, aunque cada vez más voces entienden que el paso dado por Trump y Netanyahu tiene que parar y ha sido contrario al derecho internacional.

Viendo la foto completa a cierta distancia, hay tres ‘almas’ ahora mismo en la UE, que serán las que se encontrarán en el Consejo Europeo del próximo jueves: la alemana, la francesa y la española. Y sí, las tres tienen puntos de encuentro y coinciden en algunas cosas, pero escoger una u otra implica también un efecto contagio sobre toda la Unión. De momento, la encargada de buscar el consenso entre los 27, que es la Alta Representante, Kaja Kallas, ha optado por ni siquiera tantear una unidad que parece imposible.

No está claro cuál de las tres vías tiene más fuerza, pero la voz del canciller Friedrich Merz y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, es la que más ruido ha hecho en los últimos días. La jefa del Ejecutivo comunitario marcó territorio con un mensaje en el que dijo que la UE ya no podía ser por sí misma garante del derecho internacional y del oren basado en normas; pidió un cambio de mentalidad y después tuvo que mantizarlo diciendo que no había que renunciar a los valores fundacionales de la Unión: “La UE es un proyecto de paz”. Desde el primer momento ha pedido, además, una transición de poder en Irán, sin los ayatolás y poniéndose del lado de la ofensiva estadounidense.

Y ahí está la clave para Alemania: no se quiere erosionar la relación con Washington. Tampoco en las últimas horas, en las que Trump ha anunciado que volverá a comprar petróleo ruso para aliviar la crisis. En ese escenario, Merz aseguró que EEUU e Israel tiene motivos para querer descabezar el régimen iraní y que este caiga, y que lo hacen “a su manera”. Tiene claro que el canciller que vulnera el derecho internacional un ataque de este tipo… pero en Berlín -y en la Comisión Europea- asumen que es un mal menor si se logra un cambio de era en Teherán.

Emmanuel Macron, por su parte, quiere convertirse en un Napoleón contemporáneo. Ha sido quien ha lanzado el papel más activo militarmente dentro de Europa; en las últimas horas ha anunciado además la muerte de un soldado francés en una base en Irak, con otros seis heridos. Y es que París no quiere entrar en la guerra, pero tampoco quiere quedarse fuera de ella. Fuentes del Elíseo tienen clara la estrategia: liderar sin implicarse porque consideran que la guerra iniciada por EEUU no tiene base en el derecho internacional. No obstante, Macron quiere una Europa activa y lo demostró con el despliegue de apoyo a Chipre, al que pudo sumar a más socios, entre ellos España.

Pero el presidente galo ha visto otra ventana de oportunidad: la del rearme nuclear. “Para ser fuerte hay que ser temido”, sostuvo en el anuncio de una nueva estrategia que consiste en aumentar la capacidad nuclear y en ocultar el número de ojivas. Ya habla de “enemigos” y ha sumado a su causa a otros ocho países, entre los que destacan Alemania y el Reino Unido… pero no España. Francia, al mismo tiempo, también lidera ahora el G7 y puso sobre la mesa en ese marco el inicio de una misión para reabrir el Estrecho de Ormuz pero tuvo que recular porque, según reconoció París, “ahora mismo no se dan las condiciones”. Se espera que todos esos puntos Macron los saque a debate con el resto de líderes el jueves en Bruselas.

Te podría interesar:

¿Y España? Sánchez empezó con el “no a la guerra” y ha sumado voces a su tesis, pero tiene menos presencia que el resto como tal dentro de la UE. Si bien algunos países han ido aceptando el planteamiento de que la ofensiva estadounidense es contraria al derecho internacional, el paso de Francia en el despliegue militar y el posicionamiento de Alemania al lado de Washington y Tel Aviv han provocado que Moncloa se quede en un segundo plano: no tiene fuerza suficiente para reclamar decisiones de calado en el Consejo Europeo. Italia, por su parte, reconoce que no quiere implicarse en el conflicto ni que sus bases se usen como puntos de ofensiva, pero no ‘compra’ tampoco Meloni el discurso de Sánchez.

Este mundo multipolar requiere soluciones multilaterales. No esferas de influencia donde la política de poder sustituya al derecho internacional

Sí encontró el Ejecutivo español en Antonio Costa un ‘clavo’ al que agarrarse, sobre todo después del discurso de Von der Leyen. El Gobierno reconoció que se identificó esta semana con las palabras del presidente del Consejo Europeo. “Este mundo multipolar requiere soluciones multilaterales. No esferas de influencia donde la política de poder sustituya al derecho internacional. Conocemos la nueva realidad: una realidad en la que Rusia viola la paz, China altera el comercio y Estados Unidos desafía el orden internacional basado en normas”, dijo el luso. Y ahí está España.

Además, el Gobierno quiere poner el foco de la cumbre en la energía ante la posible crisis que se viene. Pedro Sánchez ha firmado este jueves una carta junto a otros líderes europeos para reclamar medidas ante la crisis energética por el conflicto en Oriente Próximo. La misiva, remitida precisamente a Costa, reclama medidas para, entre otras cosas, “reducir la dependencia” de Europa de los combustibles fósiles en un momento en el que la subida del precio del petróleo amenaza la estabilidad global. Sánchez firma el texto junto a los líderes de Portugal y de los países nórdicos.

En la carta, hacen “un llamamiento a mantener la ambición climática y cumplir con los objetivos de reducción de emisiones” y además reclaman “la transición hacia el uso de energías limpias como un motor de crecimiento y generación de empleo“. Al mismo tiempo, los firmantes recuerdan que la UE sigue teniendo una dependencia grande de los combustibles fósiles, y piden que se intensifiquen las políticas para deshacerse de esa dependencia.

La Unión Europea, al final, se encuentra en otra encrucijada. De la defensa del aliado que hace Alemania con EEUU a la intervención sin intervenir del todo de Francia mientras cambia las tesis de la doctrina nuclear, pasando por la España del “no a la guerra” que ha bajado dos escalones en el tono y en la participación en el debate. Europa afronta otra semana marcada por la guerra y la división con una cumbre que llega con más dudas que certezas.



Source link