Inmigrante venezolano es asesinado a tiros en Queens; vecinos describen ‘zona de guerra’ por disputas de negocio

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Un inmigrante venezolano que operaba un negocio de lavado de autos móvil en Queens fue asesinado a tiros el viernes por la noche. Residentes locales consideran que una disputa territorial por el negocio pudo desencadenar el crimen.

Jairo Javier Vinces-Cobena, de 36 años, fue baleado por un sujeto que viajaba en un ciclomotor cerca de su hogar en la Avenida 55, en el vecindario de Corona, alrededor de las 8 p.m., según informó la policía. Su cuerpo fue encontrado con múltiples impactos de bala, dejando la acera manchada de sangre.

Paramédicos trasladaron a la víctima al Hospital Elmhurst en condición crítica, donde posteriormente falleció. Hasta el momento, no se han realizado arrestos en relación con el caso.

De acuerdo con Luca Estrella, propietario de Estrella Auto Care Center y quien conocía a la víctima, Vinces-Cobena llevaba entre tres y cuatro años en el país y había iniciado un negocio de lavado de autos en una esquina junto a algunos amigos.

“El año pasado tuvieron una gran discusión y alguien resultó apuñalado”, recordó Estrella, quien además trabajaba en el automóvil del fallecido. “Él compraba y vendía autos; era un joven emprendedor”.

Estrella sugirió que el tiroteo pudo estar relacionado con el negocio. “Es como una lucha por el poder”, explicó. “Hay personas tratando de abrirse paso en las calles. El lavado de autos móvil está en casi cada esquina. Es como una zona de guerra”.

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Según el testimonio del dueño del taller, la víctima siempre se mostraba alegre y cordial. “Para mí, él siempre decía ‘Hola’, riendo, sonriendo, feliz”, comentó. “Nunca lo vi como alguien violento, irrespetuoso o que buscara venganza”.

Una vecina, que prefirió mantenerse en el anonimato, relató que escuchó los disparos y posteriormente lo que pareció ser el grito de una mujer. “Escuché tres disparos seguidos y luego, unos segundos después, escuché a alguien gritar ‘¡Ay, Dios mío!’ en español”, dijo. “Sonó como una mujer”.

La testigo añadió que, aunque no salió de su casa, observó desde su ventana la llegada de la policía. “Tengo miedo”, confesó. “Parece haber mucho alboroto por aquí. Siempre ha sido así”.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**