
Irse de luna de miel a Sri Lanka y Maldivas doce días era el espectacular plan de unos novios malagueños, pero lo que no incluía el programa del viaje es que se desatara una guerra en la región cuando acababan su excursión y tener que volver escoltados por un avión militar en Dubái. Esta “odisea” por la que han pasado, y que les parece “para sacar una película”, la han protagonizado Esteban Vigo y Carolina Bonal, para los que la luna de miel “ha sido inolvidable, el problema es lo que ha venido después”.
“Pero nosotros lo tenemos eso congelado, tengo mi momento de lo que yo he vivido y después lo que me ha tocado vivir por desgracia, pero ya está”, explica, ya felizmente en casa, Esteban. Atesorarán para siempre y de forma imborrable en su recuerdo lo disfrutado hasta el momento de la vuelta. Su calvario empezó el 28 de febrero, Día de Andalucía, al cerrarse el espacio aéreo tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las represalias iraníes, que los dejó atrapados en el aeropuerto de Malé (capital de Maldivas) cuando preveían desplazarse a Doha (Catar). El vuelo se canceló y tuvieron que pasar una primera noche en la terminal hasta que optaron por costearse de su bolsillo un hotel.

12 días convertidos en 26
Todo había ido bien en su recorrido por los países asiáticos para esta pareja de Vélez-Málaga (Málaga), incluida la estancia en un complejo hotelero de Maldivas, como reflejan sus fotografías; pero aquellos doce días idílicos se han convertido en casi un mes, 26 jornadas con un plan ya no elegido ni planificado. Finalmente este sábado se han podido reencontrar con la familia. “Al venir mi hermana a recogernos en el aeropuerto no puedes evitar que te salgan lágrimas, salimos de aquí el 16 (de febrero) y hemos vuelto el día 14 (de marzo), un mes, y con todo lo vivido”, confiesa. “Si dices ‘me voy un mes de vacaciones’…, pero como ha pasado lo que ha pasado, al final era incertidumbre todos los días, la familia estaba cada vez mas preocupada”, relata.
Reencuentro con familia y amigos
Ahora se reunirá con todas sus hermanas; sus hijos, que llevaba “un mes sin verlos”, y su madre, se congratula Esteban: “Poco a poco iremos viendo a todos los amigos que han estado pendientes; en esta ocasión te das cuenta de la gente que está y cómo se acuerda de uno”.
“Una odisea, lo hemos llegado a vivir todo, hasta con esa parada en Dubái pasando la noche ahí. Por la mañana sonó la alarma en los móviles, creo que fue al atacar el centro financiero, estábamos en un hotel pegado al aeropuerto y no te das cuenta, pero sí al leerlo”, ha señalado.
A esta pareja malagueña les han tenido que reubicar en vuelos hasta en cuatro o cinco ocasiones durante su periplo. “Para rematar -detalla- volvíamos el jueves y en la escala en Dubái perdimos el avión a Madrid, pero no nosotros, fue nuestro vuelo que se retrasó, estuvo 45 minutos dando vueltas en el cielo. Pero por fin llegamos a Madrid ayer, pasamos noche allí y esta mañana hemos vuelto a Málaga”. Después de todo, Carolina y Esteban dormirán en su hogar y pueden contarlo.


