Los jefes de Gobierno de Alemania y de Noruega no están exactamente de acuerdo en su reacción a la guerra iniciada por Estados Unidos contra Irán. Mientras que el alemán Friedrich Merz ha mantenido una posición más pragmática, especialmente hasta después de su … encuentro con Trump -al que se dirigió como «amigo»-; el noruego Jonas Gahr Store denunció desde el primer día de la guerra que «los ataques de esta mañana y el desbordamiento del conflicto a los países vecinos de Irán no están en línea con el derecho internacional».
Discutir y comentar la reacción europea a los acontecimientos en Oriente Próximo, fundamental para la política exterior del bloque y para su posicionamiento en el nuevo orden global, ha ocupado gran parte del tiempo de las conversaciones preliminares de preparación de la bilateral de los dos jefes de Gobierno, según el portavoz adjunto del Ejecutivo alemán Steffen Meyer. “La cooperación funciona extremadamente bien y tiene potencial para el futuro“, dijo Merz durante la conversación con el primer ministro Store inmediatamente después de su llegada a la isla de Andoya
El equipo de Merz destacó la conveniencia de esta comunicación entre los líderes europeos, en un momento en el que un nuevo equilibrio de potencias internacionales está cobrando forma. «Como democracias, debemos juntarnos y hablar de la arquitectura y estructura de seguridad en Europa. Tenemos que mirar al futuro», fue el mensaje de la oficina de Store sobre la intención noruega en este encuentro.
El portavoz de Merz se remite a su declaración del pasado 6 de marzo, cuando el canciller alemán se alineó de nuevo con EE.UU. e Israel. Pero también afirmó que «a medida que aumenta la duración y expansión de las hostilidades, también vemos riesgos crecientes. Estos temas conciernen a la seguridad de Israel y de nuestros socios en la región, especialmente en el Golfo. También afectan a la condición de Estado y la integridad territorial de Irán. Una guerra interminable no es de nuestro interés». Esta es la posición de partida desde la que Merz comenzó este jueves por la noche el diálogo con Store.

En su primer viaje oficial a Noruega, el canciller alemán Friedrich Merz no visita Oslo, sino que ha aterrizado directamente en Andenes, al norte del país. Desde allí se dirigirá a Bardufoss, donde asistirá junto con Store a lo largo del viernes a las maniobras de la OTAN llamadas ‘Cold Response’, centradas en la protección del Ártico y en la que participan 1.200 soldados alemanes. El objetivo, según la Bundeswehr alemana, es «hacer visible la preparación operativa, conectar a los socios y demostrar de forma creíble la capacidad conjunta de disuasión».
Cliente energético preferente
La defensa estuvo también presente en las conversaciones. Noruega y Alemania han estado trabajando estrechamente en cuestiones de seguridad y defensa desde el inicio de la invasión de Ucrania y, en julio de 2025, Merz y Store acordaron reforzar la monitorización conjunta del Atlántico Norte y el mar del Norte. Sobre todo para proteger estructuras submarinas críticas.
Entre ellas se encuentran los oleoductos, que tan importantes son para Alemania. El 16,6% del crudo que llega a Alemania proviene del país nórdico y las entregas casi se han duplicado en los últimos cinco años, pasando de 6,3 a 12,5 millones de toneladas. Noruega es así su proveedor de petróleo más importante, por delante de Estados Unidos. Además, Alemania recibe entre el 30% y el 40% del gas que consume del país nórdico, y en un contexto de precios crecientes, desea garantizar un trato de cliente preferente.
Pero, además de cuestiones energéticas, Merz está aprovechando este viaje para apuntalar asociaciones en materia de Defensa. Viaja acompañado de su ministro Boris Pistorius y también de la titular de Investigación, Dorothea Bär, con los que se informará de primera mano de proyectos en marcha en el centro de despliegue de satélites del puerto espacial de Andoya.
Defensa espacial
Allí, la ‘start-up’ alemana Isar Aerospace desarrolla desde 2023 un cohete orbital llamado ‘Spectrum’, con el que Berlín espera hacerse un lugar en la incipiente industria de la defensa espacial. La cooperación germano-noruega gana así peso como un nodo estratégico para lanzamientos polares y los dos países desean posicionarse como líderes en el mercado en expansión de la industria de pequeños satélites. Como parte de un programa conjunto de adquisiciones, además, Thyssenkrupp Marine Systems está construyendo seis submarinos Tipo 212 CD para Noruega y Alemania.
Las conversaciones preliminares abordaron las posibilidades de profundizar en el acuerdo de cooperación y defensa que los dos países firmaron el pasado mes de julio, en el marco de una «colaboración operativa integrada en el Atlántico Norte y en el mar del Norte». El compromiso renovado entre Berlín y Oslo refleja una tendencia creciente entre aliados europeos de reforzar su coordinación estratégica frente a un entorno geopolítico cada vez más desafiante. En un contexto marcado por la guerra en Ucrania, las tensiones con Moscú y la guerra en Oriente Próximo, ambos gobiernos buscan no solo fortalecer su capacidad de disuasión, sino también «consolidar una visión compartida sobre el futuro de la seguridad europea».

