
La guerra en Oriente Medio ha entrado este jueves en su decimotercer día con una nueva oleada de ataques y tiene en vilo a todo el mundo. La tensión, el miedo de que el conflicto pueda prolongarse o incluso que se involucren otras potencias se hace cada vez más tangente. No todos los países corren el mismo riesgo. Los que por su ubicación geográfica, su política internacional (diplomacia) o su preparación frente a diversos conflictos están fuera de peligro.
Así lo determina el Índice de Paz Global 2025, elaborado por el Institute for Economics and Peace. Este estudia el estado de la paz y la seguridad en cada país, así como su postura de cara a un conflicto a gran escala. El informe, que evalúa 163 países mediante 23 indicadores vinculados a conflictos y militarización, revela que existen más de medio centenar guerras activas, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial.
¿Cómo se determina que un país es seguro?
Existen ciertos factores que los expertos consideran fundamentales para sobrellevar un conflicto a escala global. La ubicación geográfica es clave: un país está más protegido si no se encuentra en lugar clave para la estrategia militar o económica, sobre todo porque es menos probable que se convierta en objetivo de conflicto. También se valora la neutralidad política y militar, así como la autosuficiencia energética y alimentaria.

Hay otros factores importantes como una gobernanza estable, capaz de orientar a la ciudadanía en caso de guerra; la cohesión social, y la capacidad de preparación civil ante emergencias. Este último aspecto es algo que la Unión Europea reconoce y, por ende, ha hecho por difundir una cartilla para la ciudadanía con consejos y sugerencias para afrontar situaciones de crisis.
Hay países que no entran en conflicto. Históricamente, Suiza ha sido por excelencia el embajador de la neutralidad diplomática, siempre al margen de todo conflicto. Sin embargo, otros resuelven por introducirse incluso en guerras ajenas. Según el estudio, más de 70 países han participado en guerras fuera de sus fronteras en los últimos cinco años.
Los países más seguros en caso de guerra
Islandia ocupa el primer puesto del Índice de Paz Global desde 2008. Entre las condiciones que lo hacen seguro está su aislamiento geográfico. No tiene ejército, pero sí una democracia sólida. Y a eso se suma que cuenta con energía geotérmica suficiente para abastecerse.
Nueva Zelanda no se queda atrás. Su seguridad también responde a cuestiones geográficas una política exterior neutral y una democracia envidiable. Además, cuentan con gran autosuficiencia agrícola derivada de su lejanía con otras regiones.
Suiza es profesional en la gestión de conflictos, incluso si estos están ocurriendo a su alrededor. No es parte de la OTAN y además cuenta con refugios antiaéreos, construidos durante la II Guerra Mundial, para todas su población. Y Singapur lleva años en auge. Aunque se encuentra cerca de zonas de conflicto, ha asegurado la alimentación y energía de sus ciudadanos.
¿Y España?
España se encuentra en el puesto 25 del Índice de Paz Global, y en el 18 si hablamos de la seguridad en Europa occidental y central. En teoría, se trata de un buen puesto considerando que el estudio también evalúa la seguridad interna de un país y su militarización. No obstante, cuenta con una gran ‘desventaja’: pertenecer a la OTAN. Y es que algo que en sí es positivo, porque garantiza la cooperación entre países, también pone a España en el mapa como un posible punto estratégico.


