La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum sufrió un revés legislativo este miércoles cuando su propia coalición rechazó en la Cámara de Diputados una reforma electoral impulsada por su gobierno que pretendía recortar los recursos estatales que reciben los partidos políticos.
En México los partidos políticos reciben … dinero del erario desde hace décadas, un mecanismo que en los años 80 se presentó como un vehículo para una mayor vida democrática pero que luego se volvió necesario para evitar una mayor penetración del crimen organizado en la arena electoral.
Sheinbaum, a pesar de que dos días ante de la votación en el pleno conocía que no contaba con las mayorías necesarias, presentó igualmente su iniciativa que, de aprobarse, le hubiera implicado un ahorro anual de aproximadamente 10.000 millones de pesos, unos 500 millones de euros.
La mandataria necesita ajustar el gasto público porque la economía mexicana no crece lo necesario para poder cubrir la batería de apoyos sociales diseñada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). En 2025 el crecimiento fue del 0.8% del PIB.

El Ejecutivo no logró los votos de sus aliados legislativos, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), dos formaciones que, desde hace ocho años, votaban sin dudar las propuestas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido de Sheinbaum que fue fundado por su antecesor, López Obrador.
La reforma tuvo 259 votos a favor en la Cámara de Diputados, 234 en contra y una abstención, por lo cual no hubo mayoría calificada de 334 votos. La presidenta de la Cámara, Kenia López, afirmó que, con el resultado de la votación, el dictamen era desechado.
Al dar el posicionamiento de Morena, el coordinador de los diputados, Ricardo Monreal, un aliado histórico de López Obrador, dijo que una vez que se rechazara el dictamen, comenzarían a construir el Plan B de la reforma electoral.
«Sabemos el destino que esta reforma puede tener, pero les anunciamos, una vez que se vote y una vez que se rechace, comenzaremos a construir el Plan B de la reforma electoral, porque no desmayaremos, no vamos a rendirnos, no vamos a claudicar, que Viva México», señaló.
El Plan B buscará abaratar los costos del funcionamiento de los partidos, aunque esto no alcance para lograr un cambio de fondo. Se trata de la tercera derrota política de Sheinbaum en el casi año y medio que despacha en Palacio Nacional: la presidenta no logró prohibir las reelecciones de diputados y senadores, no consiguió generar el interés del electorado por la reforma judicial (que establece que la ciudadanía vota a los juzgadores) y ahora tampoco consigue imponer su propia reforma electoral.
«Como ven, nosotros siempre hemos estado en contra de que se instale un partido único, un partido hegemónico no estamos de acuerdo en eso. Nosotros queremos la pluralidad democrática», expresó el coordinador de los diputados del PT Reginaldo Sandoval, quien señaló que la reforma implicaba darle demasiado poder a Morena.
«En el Verde coincidimos y estamos a favor de que los procesos electorales sean menos costosos en nuestro país. Coincidimos con una reducción del financiamiento público que se otorga a los partidos, pero este financiamiento, hay que dejarlo claro, debe de realizarse de manera igualitaria», comentó el coordinador de los diputados del PVEM, Carlos Puente.


