#Salud: Los 5 sorprendentes beneficios de la batata para la salud

0
15


Dulce, saciante y fácil de preparar, la batata (camote) se ha ganado un sitio en muchas cocinas. Aunque parece un capricho por su sabor, su valor real está en la fibra, los antioxidantes y varios micronutrientes. Además, el color importa. La batata naranja y la morada no aportan lo mismo, y esa diferencia se nota en el cuerpo.

Ayuda a la digestión y puede facilitar el control del apetito

La batata aporta fibra, y eso se traduce en un tránsito intestinal más regular. Cuando la fibra llega al intestino, aumenta el volumen de las heces y ayuda a que el movimiento sea más constante. Por eso suele encajar bien en menús que buscan una digestión más cómoda, sobre todo si se acompaña de agua y verduras.

También influye en la saciedad. Una ración templada de batata, por ejemplo al horno, puede dejar sensación de “plato completo” sin necesidad de salsas pesadas. Ese efecto suele facilitar el control del apetito entre comidas. Además, una digestión más lenta puede ayudar a evitar subidas rápidas de azúcar después de comer, sobre todo si la batata se integra en una comida equilibrada.

Cuida la vista y refuerza las defensas gracias a la vitamina A

La batata naranja destaca por su contenido de betacaroteno, que el cuerpo transforma en vitamina A según lo que necesite. Ese nutriente ayuda a mantener la visión en buen estado, sobre todo en condiciones de poca luz. Además, sostiene barreras del organismo, como la piel y las mucosas, que funcionan como una primera línea de defensa frente a microbios.

También participa en funciones del sistema inmune, por eso se asocia a menos “bajones” cuando la dieta va floja en verduras de color. Para que el cuerpo aproveche mejor el betacaroteno, conviene tomar la batata con un poco de grasa, por ejemplo aceite de oliva o unas nueces. Y si se cocina al horno o al vapor, suele conservar buen sabor y textura sin necesidad de muchos añadidos.

En la práctica, una ración de unos 200 g suele cubrir de sobra las necesidades diarias de vitamina A en forma de provitamina A, la que viene de los alimentos. Aun así, conviene diferenciar comida y suplementos. El betacaroteno de los vegetales se regula mejor, así que el cuerpo convierte lo que le hace falta. En cambio, quien toma complementos con vitamina A (retinol) debe vigilar el exceso, porque puede acumularse y no se comporta igual. Por eso, salvo indicación médica, lo más sensato es priorizar la vitamina A que llega en el plato.

Foto Freepik

Protege las células y apoya al corazón con antioxidantes y potasio

El cuerpo vive rodeado de oxidación, como el metal que se “oxida” con el aire. Los antioxidantes ayudan a frenar parte de ese desgaste celular causado por radicales libres. En ese punto, la batata suma por varios frentes, y la morada llama la atención por sus antocianinas, los pigmentos asociados a su color intenso.

Ese apoyo a las células se relaciona con un envejecimiento más saludable y con un mejor perfil cardiometabólico dentro de un estilo de vida completo, sin promesas mágicas. Además, la batata aporta potasio, un mineral que ayuda al equilibrio de líquidos y al funcionamiento del músculo, incluido el corazón. Por eso suele mencionarse cuando se habla de presión arterial. Para cuidar nutrientes, suelen funcionar bien el horno y el vapor, ya que evitan exceso de agua y respetan mejor la textura.

Te podría interesar:

Aporta energía estable y puede ayudar a mantener la glucosa más controlada

Aunque su sabor es dulce, la batata aporta carbohidratos complejos y puede ofrecer energía más sostenida. Parte de su efecto se asocia al almidón resistente, que se digiere peor y ralentiza la llegada de glucosa a la sangre. Por eso, en muchas personas, no provoca picos tan altos como se espera.

El contexto importa. Si se toma junto a proteína (huevo, legumbre, yogur natural) o con grasa saludable (aceite de oliva, frutos secos), la respuesta suele ser más estable. También cuenta la porción y el tipo de cocción, ya que un puré muy fino puede digerirse más rápido que un trozo asado.

Al comprar, suele ser mejor elegir batatas firmes, sin zonas blandas ni cortes. En casa, conviene guardarlas en un lugar fresco y seco, lejos del sol, y evitar la nevera para no alterar su textura. En el plato, las cocciones sencillas ayudan: horno, vapor o crema con pocos añadidos. La naranja aporta más betacaroteno, mientras la morada concentra más antocianinas. Con esos matices, encaja bien en una ensalada templada, como guarnición o en una crema suave.

¿Le resultó útil este artículo?


💬

Únete al canal de WhatsApp ahora y no te pierdas ninguna novedad

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial.
Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional
y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los
estándares editoriales.



Source link