
El conflicto desatado en todo Oriente Próximo continúa escalando cada día más. Este lunes se ha vivido una nueva jornada de ataques cruzados entre Israel e Irán, la décima desde la ofensiva militar del 28 de febrero que acabó con la vida del ayatolá Alí Jamenei. Frente a ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha descolgado asegurando que la guerra está ya “prácticamente acabada”. Así lo ha dicho en una entrevista para la CBS en la que ha indicado que sus operaciones contra el régimen iraní están “más adelantadas de lo previsto”.
“No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluyendo su fabricación. Si nos fijamos, no les queda nada. No les queda nada en términos militares”, ha añadido el mandatario estadounidense. Estas declaraciones han provocado que el precio del petróleo haya caído a los 90 dólares, después de una sesión caótica en la que el barril de Brent, la referencia europea, llegó a rondar los 120 dólares.
En ese contexto, en una rueda de prensa posterior, Trump ha avanzado desde Miami que “ciertas sanciones petroleras serán levantadas temporalmente para estabilizar los precios y garantizar el flujo de crudo a través de zonas estratégicas como el Golfo”. Esas sanciones se mantendrán levantadas “hasta que la situación se arregle”, aunque, si se logra la estabilidad, ha planteado que “tal vez” no tenga que volver a aplicarlas.
Las palabras de Trump llegan, sin embargo, en una jornada en la que la tensión ha aumentado también en el Mediterráneo, después de que los sistemas de defensa antiaérea y antimisiles de la OTAN hayan interceptado un nuevo misil balístico en Turquía que había sido disparado desde Irán.
Aunque estos hechos no han producido víctimas ni heridos, se trata ya del segundo misil interceptado en el espacio aéreo del país en una semana, lo que ha puesto en alerta a las autoridades turcas. Tras interceptarlo, varios trozos del proyectil han llegado a caer en la provincia de Gaziantep, tal y como ha detallado el Ministerio de Defensa. “El proyectil balístico, lanzado desde Irán, había entrado en el espacio aéreo de Turquía y ha sido neutralizado por elementos de defensa aérea y antimisiles de la OTAN ubicados en el Mediterráneo oriental. Varios trozos del proyectil cayeron en un descampado de Gaziantep. En el incidente no hubo víctimas mortales ni heridos”, han explicado en un comunicado en el que también han subrayado que Ankara confiere una “gran importancia” a las relaciones de “buena vecindad y estabilidad regional”.
Por ello, desde el ministerio turco han insistido en que tomarán todas las medidas necesarias “de forma decidida y sin vacilaciones” contra cualquier amenaza dirigida a su territorio y a su espacio aéreo. Asimismo, han pedido “prestar atención a las advertencias de Turquía”. En esa situación, las fuerzas españolas desplegadas en la zona han participado en el seguimiento que se había hecho del artefacto, tal y como han traslado fuentes de Defensa en España.
El miércoles pasado otro proyectil, también disparado desde Irán según el Gobierno turco, fue de igual forma interceptado por los sistemas de defensa antiaérea de la Alianza Atlántica sobre la provincia de Hatay, a 65 kilómetros de la base aérea de Incirlik. Esta base militar es utilizada por varios países de la OTAN, entre ellos Estados Unidos y España, que mantiene allí un sistema de defensa antimisiles Patriot.
La Alianza Atlántica, de hecho, reiteró tras lo ocurrido con este primer misil su respaldo a Ankara frente a los “ataques indiscriminados” de Teherán. Sin embargo, el régimen iraní negó haber enviado cualquier artefacto contra territorio turco: “Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán respetan la soberanía de Turquía, país vecino y amigo, y niegan cualquier lanzamiento de misiles hacia su territorio”. Pese a todo, según el jefe de Comunicación de la Presidencia turca, la probable trayectoria del misil de este lunes coincide a grandes rasgos con aquella, aunque no han precisado más detalles. Por el momento, Teherán no se ha pronunciado sobre este segundo lanzamiento.
Trump “no está contento” con el nuevo líder de Irán
Mientras las amenazas de Irán continúan, en Teherán han iniciado este lunes una nueva etapa con la elección del nuevo líder supremo. Mojtaba Jameneí, hijo de Alí Jamenei, fue nombrado este domingo por la Asamblea de Expertos del país. Trump también se ha pronunciado sobre ello y ha asegurado que “no está contento” con su elección en una entrevista para el diario New York Post. En ella, además, ha evitado desvelar además si el nuevo líder iraní se ha convertido ya en el nuevo objetivo militar de la Casa Blanca. Lo cierto es que ya la semana pasada, el presidente de EEUU se pronunció en contra de su posible nombramiento, llegando a declarar incluso que quería participar en la elección del nuevo líder de Irán “como con Delcy Rodríguez en Venezuela” y que era “inaceptable” que eligieran a Mojtaba Jameneí: “Están perdiendo el tiempo. El hijo de Jameneí es insignificante”.
Pese a esa oposición, desde Teherán han llevado a cabo este lunes un nuevo ataque contra Israel, especialmente contra las ciudades de Tel Aviv y de Haifa, y lo han hecho en nombre de su nuevo líder. “La nueva oleada de nuestra operación, dedicada al comandante en jefe supremo, el ayatolá Mojtaba Jameneí, ha sido lanzada bajo el código ‘Aquí estoy, Jamenei”, han expresado desde la Guardia Revolucionaria de Irán.
Los ataques han sido confirmados también por el propio ejército de Israel, que ha procedido a “interceptar la amenaza” y ha enviado alertas a los teléfonos móviles de todas aquellas personas que pudieran verse afectadas. Aun así, varios misiles han provocado la muerte de un hombre de 40 años y ha dejado dos heridos críticos. Se desconoce el lugar exacto de los impactos, ya que Israel no deja publicar esta información, pero varias unidades de Bomberos han informado que habían caído bombas de racimo en Yehud, Bat Yam y Jolón, todas ellas ciudades cerca de Tel Aviv. Con este fallecido, ya son diez las víctimas mortales en territorio israelí desde el inicio de la guerra después de que el 1 de marzo murieran nueve personas tras la caída de un misil cerca de Jerusalén. Otros siete militares estadounidenses han perdido también la vida en los ataques.
Irán ha continuado asimismo atacando otros países del golfo Pérsico. En Baréin, al menos 32 personas han resultado heridas después del impacto de un dron en la isla de Sitra, en el este. Igualmente la agencia oficial de noticias bareiní ha informado de una “agresión iraní” contra una refinería de la compañía nacional de petróleo, lo que ha provocado un incendio que ha causado daños materiales, aunque no se han reportado heridos ni fallecidos. De igual forma, los sistemas de defensa antiaérea de Irak han derribado un dron en los alrededores de una base estadounidense ubicada dentro del aeropuerto de Bagdad.
Teherán, además, ha vuelto a acusar a Washington de intentar hacerse con sus recursos naturales y han destacado que su posición es que, por ahora, no hay motivos para abordar un alto el fuego, ya que el régimen está “centrado en dar una respuesta aplastante al enemigo”. “Lo que está claro es que todos nuestros esfuerzos están centrados en defender el país. Que el objetivo de Estados Unidos es saquear los recursos energéticos de Irán no es un secreto para nadie”, ha dicho el portavoz del Ministerio de Exteriores en una rueda de prensa, donde también ha señalado que la presencia estadounidense en la región solo ha generado inseguridad: “Estados Unidos no da valor a la seguridad de los países de la región, dado que su única preocupación es proteger a Israel. Por ello, los países regionales deben aprender de esta situación”.
Ataques israelíes “de profundización”
Del otro lado, Israel también ha continuado este lunes con sus ataques. El ejército hebreo ha anunciado haber llevado a acabo una “fase de profundización” contra infraestructuras “del régimen terrorista iraní”, entre las que se incluyen supuestas instalaciones de la Guardia Revolucionaria dedicadas a la fabricación de misiles, así como sedes de las fuerzas de seguridad del país persa. “Los ataques son parte de una fase de profundización del daño a las estructuras centrales del régimen terrorista iraní y sus pilares”, han manifestado en un comunicado en el que no han precisado más detalles sobre posibles daños o víctimas mortales.
Durante la madrugada del lunes, además, las fuerzas israelíes han atacado por primera vez depósitos de combustible de Teherán, lo que ha provocado al menos cuatro muertes y ha dejado la capital iraní envuelta en una nube tóxica, mezcla de lluvia y humo. Según las cifras de la Media Luna Roja, ya hay 1.200 muertos en Irán desde el estallido de la guerra.
En el Líbano, Israel ha continuado también este lunes con su ofensiva y ha ejecutado nuevos bombardeos contra “infraestructura” de la milicia Hezbolá en Beirut. El Ejército hebreo también ha continuado con su incursión militar en el sur, donde las tropas han lanzado una operación “selectiva” para “eliminar terroristas” de la milicia chií.
Las autoridades libanesas, por otro lado, han elevado ya a cerca de 400 los muertos a causa de la oleada de bombardeos israelíes. Este lunes, además, han pedido a Tel Aviv negociaciones directas para conseguir un alto el fuego y una mayor cooperación para combatir a las milicias armadas de Hezbolá. Así lo ha expresado el presidente del país, Joseph Aoun, quien en un extenso mensaje en X ha pedido a Israel “una tregua completa con el cese de todos los ataques por tierra, aire y mar contra el Líbano”.


