El voto de muchos estadounidenses está relacionado de forma directa con lo que les cuesta llenar el depósito. Como en su día mentaban a Joe Biden y su inflación, este lunes algunos se acordarían de Donald Trump y la guerra de Irán, con la gasolina … disparada y el temor a que el conflicto en Oriente Próximo provoque una sacudida económica global que afecta a sus bolsillos.
El barril de petróleo Brent llegó a estar en la mañana de este lunes a casi 120 dólares, unos niveles no vistos desde 2022, con el impacto de la guerra de Ucrania y los últimos coletazos de la pandemia de Covid. Con el paso del día, su precio se moderó y cayó por debajo de los 100 dólares, pero el episodio fue contemplado como un aviso de lo que puede ocurrir si el conflicto en Oriente Próximo perdura.
Las amenazas y los ataques de Irán a los cargueros que pasan cerca de sus costas han ahogado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde se mueve el 20% del crudo mundial. Apenas hay un goteo de barcos allí, pese a los esfuerzos de EE.UU. por incentivarlo, como el desarrollo de un plan de seguros específicos para esas naves. La situación ha provocado que muchos países productores de la región paren la extracción de crudo porque no pueden exportarlo ni les queda lugar para almacenarlo. Los recientes ataques a instalaciones energéticas -tanto de Irán como de Israel, que bombardeó tanques de almacenaje iraníes- solo han empeorado la situación.
El descarrilamiento del tráfico de petróleo es una amenaza para la estabilidad económica global. El G-7, el grupo de las grandes potencias económicas del mundo, debatió en una reunión de sus ministros de Finanzas la posibilidad de una liberación coordinada de sus reservas estratégicas de petróleo para compensar la caída de tráfico, aunque finalmente decidieron no hacerlo.
EE.UU. es un país menos expuesto, en principio, a estas turbulencias. La expansión de su sector energético le ha convertido en un país exportador, no importador, de petróleo. Pero la realidad es que los votantes que fueron este lunes a la gasolinera vieron que marcaba un precio un 16% mayor al de hace una semana.
Hasta ahora, Trump se ha sacudido el impacto económico de la guerra para los estadounidenses como algo nimio y corto en el tiempo. «Esto es solo una excursión corta», dijo el domingo sobre la guerra, cuyas consecuencias en el bolsillo son un pequeño precio que hay que pagar» a cambio de los intereses de seguridad nacional que procura la guerra.
«Esto es solo una excursión corta», dijo Trump el domingo sobre la guerra, cuyas consecuencias en el bolsillo son un pequeño precio que hay que pagar»
Mensaje tranquilizador
Pero Trump sabe que los precios preocupan a los votantes, citados con las urnas dentro de unos meses, en las elecciones legislativas donde sus aliados republicanos se jugarán sus mayorías escasas en el Congreso. Por eso, convocó una rueda de prensa para el lunes por la tarde, última hora de la noche en España, en la que se presumía que buscaría tranquilizar con mensaje económico.
Antes que eso, agarró el teléfono y llamó a varios medios con el mismo objetivo. A ‘The New York Post’ le dijo que no hay que entrar en pánico y que él tiene «un plan para todo». No dio detalles del plan, pero se limitó a decir: «Estaréis contentos».
El presidente de EE.UU. reconoció que hay gente que ha discutido la posibilidad de confiscar el petróleo de Irán, en un movimiento que se parecería a lo ocurrido en Venezuela. «Se ha pensado sobre eso, pero es demasiado pronto», dijo a la cadena NBC. En otra entrevista más, con la CBS, dijo, a la vez, que la guerra «está prácticamente completada» y que podría «tomar el estrecho de Ormuz».
El presidente de EE.UU. reconoció que hay gente que ha discutido la posibilidad de confiscar el petróleo de Irán, en un movimiento que se parecería a lo ocurrido en Venezuela
Trump barajaba diversas posibilidades para aislar a los estadounidenses del llamado ‘pump pain’, el dolor en el surtidor de gasolina: reducir las exportaciones de crudo estadounidense, rebajar de forma temporal algunos impuestos, relajar las regulaciones de transporte… Lo más evidente es que el factor determinante del impacto económico es la duración de la guerra: si se alarga, con un mayor impacto económico global, será difícil para Trump quedar al margen de su golpe político en casa.
Sobre el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, aseguró que está «descontento», después de haber asegurado en los últimos días que era una opción «inaceptable». También advirtió a Irán que si elegía a alguien que no fuera de su gusto «no durará mucho».


