Mercedes cumplió con todas las expectativas al lograr la pole position en Melbourne, pero las entrevistas con los pilotos en el media pen se centraron en un tema completamente distinto: sus primeras impresiones reales sobre la nueva normativa. Y, en términos generales, están lejos de ser positivas.
En los test de pretemporada de Bahrein ya había habido bastantes críticas, especialmente por parte de Max Verstappen, quien describió las nuevas reglas como “Fórmula E con esteroides”. El piloto de Red Bull añadió durante su ronda con los medios neerlandeses que ni siquiera quería conducir el coche de 2026 en el simulador, algo que considera que se ha confirmado ahora en Australia.
“Ya se sentía realmente mal en el simulador, hasta el punto de que no quería conducirlo. Ya lo expliqué entonces y ahora es exactamente lo mismo”, dijo Verstappen tras la clasificación en Melbourne.
“No lo estoy disfrutando en absoluto. Como dije, tampoco me importa dónde me clasifique. Ya sea delante o donde estoy ahora, emocionalmente y en cuanto a sensaciones está completamente vacío”.
¿El debate sobre las zonas de straight mode fue un juego político?
Las críticas en público no surgen de la nada. Motorsport.com ha podido saber que la reunión de pilotos en Melbourne fue intensa y duró considerablemente más de lo habitual.
La primera parte del encuentro se centró en el propio circuito y en las zonas de straight mode, lo que derivó en un debate político el sábado por la mañana. La FIA quería inicialmente eliminar la cuarta zona, la situada entre las curvas 8 y 9, pero esa propuesta no fue bien recibida por la mayoría de los equipos.
En el paddock pronto trascendió que Audi había sido uno de los equipos que más presionó para eliminar el ‘straight mode’ en esa parte del trazado. Gabriel Bortoleto fue quien más habló sobre ello durante la reunión, aunque el piloto brasileño lo negó posteriormente ante los medios cuando se filtraron detalles del encuentro.
Foto de: Jayce Illman / Getty Images
“No hice ese comentario. Todo el mundo está hablando de ello. Hay gente que habló cinco veces más que yo”, dijo Bortoleto. “Lo único que dije es que con el modo recta activado tenía algo de subviraje y casi me estrello con uno de los Ferrari porque estábamos luchando muy cerca y, si pierdes un poco de carga, puedes chocar. Creo que la gente dice que yo hablé sobre el SM, pero hubo personas —no quiero decir nombres— que presionaron mucho más que yo”.
Sin embargo, fuentes internas indican que Audi sí presionó para introducir un cambio. Según el director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, siete equipos podían tener problemas de carga aerodinámica con el straight mode activado, entre los que no se encontraban los cuatro equipos punteros. Por ese motivo, no fue una sorpresa que esos equipos se opusieran firmemente a la intervención el sábado por la mañana, sobre todo porque un cambio así habría tenido grandes consecuencias en la puesta a punto y en la gestión de la energía.
Críticas durante una intensa reunión de pilotos
Tras esa discusión se abordó la normativa de 2026 de forma más general. Al igual que en público, dos de los pilotos más experimentados —Lewis Hamilton y Verstappen— alzaron la voz también a puerta cerrada, aunque el neerlandés señaló tras la clasificación que el contenido de estas reuniones no debería hacerse público.
“Es un poco extraño que lo sepáis. Los pilotos no deberían hablar [sobre estas reuniones a la prensa] ni a otras personas”, dijo Verstappen. “No es muy profesional por parte de la gente implicada. Pero bueno, sí, dije lo que pensaba. Definitivamente no me estoy divirtiendo nada con estos coches. Cada uno puede sacar sus propias conclusiones, pero creo que si miras las cámaras onboard ves suficiente, ¿no?”.
El neerlandés volvió a dejar claro que los problemas con estos coches limitados por energía no han surgido de la nada y que los responsables de las reglas podrían haberlos previsto. Él ya había advertido de ello tras sus primeras sesiones en el simulador en 2023, pero según Verstappen no se escuchó lo suficiente a los pilotos.
Ahora que se están discutiendo varias ideas para mejorar la situación —más adelante se detallan—, Verstappen comentó: “Bueno, ahora es un poco tarde para eso, ¿no?”.
Foto de: Marcel van Dorst / EYE4images / NurPhoto via Getty Images
Además de Verstappen y Hamilton, Lance Stroll también se mostró crítico entre bastidores. El canadiense cree que los coches de F1 son cada vez peores y ve 2026 como otro paso atrás, algo que también expresó públicamente tras la clasificación.
“Creo que estaría bien tener coches que suenen bien, un poco menos complicados y simplemente más cercanos a lo que es correr de verdad”, dijo. “Ahora tenemos combustible verde, podemos competir con combustible sostenible y podríamos tener motores que suenen muy bien en coches ligeros. Creo que es una pena que, como deporte, no estemos haciendo eso”.
Norris llama a los F1 de 2026 “los peores de la historia”, pero ¿es justo?
Uno de los pilotos que habló positivamente sobre las nuevas reglas al inicio de los test invernales en Bahrein fue Lando Norris. Sin embargo, el vigente campeón del mundo aclaró durante la segunda semana en Oriente Medio que lo dijo principalmente para contrarrestar a Verstappen y ver las reacciones.
Su opinión real está mucho más cerca de la del piloto de Red Bull: estas reglas tampoco le convencen. Norris ya lo había dejado caer al final de los test de invierno y fue aún más contundente tras la clasificación en Australia.
“Hemos pasado de los mejores coches jamás hechos en Fórmula 1 y los más agradables de conducir a probablemente los peores. Es una pena, pero tienes que vivir con ello”, afirmó. Preguntado sobre si podía disfrutar de algún aspecto de los nuevos coches, Norris guardó silencio durante siete segundos antes de responder: “La verdad es que no”.
Cabe señalar, sin embargo, que muchos pilotos tampoco estaban especialmente entusiasmados con los coches de efecto suelo —y sus consecuencias físicas—, por lo que no todo el mundo los consideraría los mejores coches de F1 jamás construidos.
Sobre las quejas expresadas por los pilotos en la reunión del viernes, Norris aseguró que en el fondo todos buscan lo mejor para la Fórmula 1.
Lando Norris, McLaren
Photo by: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images
“Creo que tenemos el interés del deporte en mente mejor que otros”, explicó Norris. “También queremos lo mejor para el deporte, no intentamos hacer cosas solo para que sea más divertido para nosotros. Intentamos que haya coches más espectaculares, mejores de ver, más emocionantes y todas esas cosas”.
“Las reglas han cambiado porque es lo que quieren los fabricantes. Pero si probablemente 18 pilotos se están quejando —en realidad son 20, los 20 pilotos se están quejando—, no sé qué es lo mejor para el deporte”.
¿Existe una solución a corto plazo?
La última cuestión es qué se puede hacer de forma realista para mejorar la situación. Tombazis ha indicado que la FIA ha programado una evaluación tras el Gran Premio de China, aunque está por ver si las opciones que hay actualmente sobre la mesa serán suficientes.
En lo que respecta a la gestión de la energía, la FIA puede ajustar dos parámetros: la recuperación (harvesting) y el despliegue (deployment). El organismo rector puede limitar la cantidad de energía que los pilotos pueden recuperar por circuito, para que tengan que levantar menos el pie o reducir marchas con menor frecuencia. Además, la proporción de potencia eléctrica en configuración de carrera podría reducirse.
Sin embargo, Verstappen señaló que esta última propuesta tendría un coste: tiempos por vuelta más lentos, y queda por ver hasta qué punto la FIA estaría dispuesta a aceptarlo.
En el apartado de recuperación de energía, McLaren probó en Bahrein el super clipping hasta el máximo de 350 kilovatios, pero según Oscar Piastri tampoco es la solución definitiva: “Ahora mismo, si levantas el pie puedes recuperar 350 kilovatios, así que un super clip a 350 es lo mismo que levantar. La única diferencia es que en uno realmente estás fuera del acelerador y lo controlas, mientras que en el otro estás a fondo. No estoy seguro de que sea mucho más útil”.
Foto de: Joe Portlock / Getty Images
Eso significa que la mayoría de los pilotos coinciden en una cosa: por ahora, los nuevos coches no son especialmente agradables de conducir. Pero encontrar una buena solución parece mucho más complejo. Según Piastri, eso se debe a que está directamente relacionado con el ADN de la nueva normativa.
“Creo que todo el mundo puede ver cómo están las cosas”, dijo. “Probablemente mejorará un poco, pero hay claramente algunos aspectos fundamentales que no serán muy fáciles de solucionar. Sí, la verdad es que no sé muy bien qué podemos hacer al respecto”.
La primera sesión competitiva de la temporada 2026 ha dejado al descubierto las principales debilidades de la nueva normativa —al menos según los pilotos—, aunque la pregunta de “¿qué viene ahora?” es mucho más difícil de responder.
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