Donald Trump ha anunciado este jueves la destitución de Kristi Noem, la secretaria de Seguridad Nacional, máxima responsable de la ejecución de la política migratoria en Estados Unidos. El presidente lo comunicó a través de un mensaje en su red social en el que anunció … que su sustituto será Markwayne Mullin, senador por Oklahoma. Mullin asumirá su cargo el próximo 31 de marzo. La de Noem es la destitución de más calado en lo que va de segundo mandato de Trump.
Noem, una figura envuelta en la polémica desde el regreso del multimillonario neoyorquino al poder, había quedado debilitada por las redadas masivas y trágicas contra inmigrantes indocumentados en varias ciudades del país. En especial, las más recientes en Mineápolis (Minnesota), donde dos ciudadanos estadounidenses murieron por disparos de la policía. Esas operaciones migratorias las ejecutan fuerzas como la Policía migratoria y de aduanas (ICE, en sus siglas en inglés) o la Patrulla Fronteriza.
Noem, al igual que otras grandes figuras de la Administración Trump -incluido el propio presidente-, defendió una narrativa sobre esas muertes que no se compadecía con los vídeos grabados por testigos. Por ejemplo, calificó de «terrorista doméstica» a Renee Nicole Good, una mujer a la que un agente del ICE disparó durante un altercado; o aseguró que Alex Pretti, el otro ciudadano muerto, «blandía» un arma en un encontronazo con los agentes, lo que era falso.
La crisis en Mineápolis forzó a Trump a mover piezas. Sacó de allí al comandante de las fuerzas federales -el temido Greg Bovino- y envió a una figura de su confianza -Tom Homan, su ‘zar de frontera’- para estabilizar la situación y mejorar la cooperación con las autoridades locales, dominadas por los demócratas. Mantuvo a Noem, pero quedó tocada: los demócratas trabajaban para su ‘impeachment’ (destitución) o juicio político y algunos republicanos le exigían la dimisión. Las turbulencias de Mineápolis se convirtieron en un lastre grave para Trump: la política migratoria, uno de sus fuertes, se volvía en su contra.
Pero los problemas de Noem han ido mucho más allá de propagar un relato falso en Mineápolis. Desde el comienzo de este segundo mandato, la secretaria de Seguridad Nacional se ha significado con estilo personalista y de autobombo, que muchas veces no ha gustado en la Casa Blanca. Por ejemplo, fotografiarse en redadas en Nueva York, con chaleco y gorra de policía. O posar en las cárceles de Nayib Bukele en El Salvador.
Para algunos republicanos, fue muy problemático que se gastara más de 200 millones de dólares en un anuncio para pedir la autodeportación de inmigrantes indocumentados en el que ella era la gran protagonista.
Una carrera quemada
El episodio que quizá ha hecho bajar el pulgar a Trump ha sido esta semana en el Congreso. Noem se sometió a una comparecencia explosiva ante los legisladores, con críticas duras también de los republicanos.
Tampoco le ha ayudado un asunto personal, convertido en un secreto a voces en EE.UU.: su relación íntima con un alto cargo, Corey Lewandowski. Ambos están casados y lo han negado, pero es algo que muchos aseguran que han contribuido a una gestión caótica de su Departamento. Lewandowski fue pieza clave de la campaña presidencial de Trump en 2016, la que le llevó por primera vez a la Casa Blanca.
Sus críticos han advertido de contrataciones problemáticas en el Departamento de Seguridad Nacional, cuando Lewandowski sigue implicado en el sector privado. Pero también que ambos han estado viajando en un Boeing 737 con cabina privada, pagado con dinero de los contribuyentes.
Trump agradeció la labor de Noem: «Ha servido bien en su cargo, y ha tenido muchos y espectaculares resultados, especialmente en la frontera», dijo sobre los esfuerzos para evitar la entrada de inmigrantes indocumentados, después de años en los que la frontera con México se había convertido en un coladero.
Noem seguirá dentro de la Administración Trump, anunció el presidente. A partir de ahora, será la «enviada especial para el Escudo de las Américas», una iniciativa de seguridad que el multimillonario neoyorquino va a anunciar este fin de semana en Florida, durante una cumbre con varios líderes del continente.


