Estados Unidos instó este lunes a sus ciudadanos a abandonar de inmediato casi todos los países de Oriente Próximo, incluido Israel, ante el riesgo de una escalada militar con Irán. Según informó el medio The Times of Israel, el Departamento de Estado pidió a los estadounidenses salir “ahora” utilizando transporte comercial disponible debido a los “graves riesgos de seguridad” en la región.
La advertencia afecta a Israel, Cisjordania y Gaza, Líbano, Siria, Irak, Jordania, Arabia Saudí, Yemen, Omán, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar e Irán, así como Egipto. La medida llega después de que Teherán lanzara ataques de represalia contra embajadas y bases militares estadounidenses en la zona, en respuesta a la campaña de bombardeos iniciada el sábado por EEUU e Israel contra objetivos iraníes.
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que “los golpes más duros están aún por llegar” y advirtió de que la próxima fase será “incluso más castigadora para Irán”. En paralelo, la CNN citó a un alto funcionario estadounidense que anticipó un “aumento significativo” de los ataques en las próximas 24 horas, dirigidos a instalaciones de producción de misiles, drones y capacidades navales iraníes.
La tensión se incrementó tras el impacto de dos drones contra la embajada estadounidense en Riad en la madrugada del martes, causando daños materiales, y después de que el Mando Central de EEUU (CENTCOM) confirmara la muerte de seis militares en Kuwait desde el inicio de las hostilidades. Según detalló The Times of Israel, los fallecidos pertenecían a la misma unidad logística del Ejército y murieron tras un ataque iraní que alcanzó un centro de operaciones tácticas.
El presidente Donald Trump prometió represalias por el ataque contra la legación diplomática y por la muerte de los soldados, aunque señaló que no prevé desplegar tropas terrestres en Irán. Entretanto, varios países de la región han cerrado su espacio aéreo, incluido Israel, cuyo aeropuerto Ben Gurion permanece clausurado, lo que complica la salida de civiles.
Washington no ha organizado vuelos de evacuación propios, pero ha instado a sus ciudadanos a registrarse en el programa STEP para recibir actualizaciones y contactar con el Departamento de Estado en caso de emergencia. La escalada sitúa a Oriente Medio en uno de los momentos de mayor tensión regional de los últimos años.



