El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, confirmó este domingo que Irán lanzó dos misiles «en dirección a Chipre», isla donde Londres mantiene bases militares estratégicas, y reveló que, además, 300 efectivos británicos se encontraban a «varios cientos de yardas del impacto» … cuando una instalación en Baréin fue alcanzada por proyectiles iraníes, en el marco de la escalada regional que se desató tras los ataques coordinados por Estados Unidos e Israel contra Irán y que, según la televisión estatal iraní, causaron la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí.
En declaraciones a la prensa local, Healey afirmó que «se lanzaron dos misiles en dirección a Chipre» aunque añadió que «no estamos seguros de que tuvieran como objetivo intencionado nuestras bases». Chipre alberga dos zonas que permanecen bajo soberanía británica desde la independencia de la isla en 1960, donde el Reino Unido mantiene instalaciones militares como la base aérea RAF Akrotiri, que desempeña un papel operativo relevante en las misiones británicas en Oriente Próximo.
Las autoridades chipriotas rechazaron que existan indicios de un ataque contra el país. El portavoz gubernamental, Konstantinos Letymbiotis, afirmó que no hay constancia de misiles lanzados hacia la isla ni de amenaza para su territorio, según declaraciones recogidas por medios británicos. De forma paralela, la cadena israelí Channel 12 informó de que dos misiles lanzados por Irán hacia Chipre cayeron al mar, un extremo que Londres no ha confirmado.
El ministro vinculó estos hechos con lo que describió como una dinámica de represalias cada vez más amplia y menos previsible. En una entrevista en la BBC, Healey advirtió de que las bases del Reino Unido en Oriente Próximo están expuestas a ataques «cada vez más indiscriminados» por parte de Irán y sostuvo que la situación es «realmente grave y en deterioro», con «riesgos crecientes de ataques de represalia iraníes cada vez más indiscriminados». Para ilustrar esa evaluación, detalló que el sábado, cuando una base en Baréin fue atacada con misiles y drones, había 300 militares británicos en el lugar, algunos de ellos «a varios cientos de yardas del impacto».
Añadió también que el lanzamiento de misiles hacia Chipre constituye «un ejemplo de cómo existe una amenaza muy real y creciente por parte de un régimen que está arremetiendo ampliamente por toda la región y que exige que actuemos». La escalada se produce después de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, incluidos emplazamientos en Teherán. Según la televisión estatal iraní, Jameneí, de 86 años, murió como consecuencia de esos ataques. Irán lanzó misiles y drones contra distintos puntos de la región, con explosiones registradas en Israel y en varios Estados del Golfo, así como cierres del espacio aéreo en países como Irán, Irak, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, lo que provocó alteraciones en el tráfico aéreo internacional.
un atentado «probable»
El Gobierno británico ha insistido en que no participó en la operación estadounidense e israelí. El primer ministro, Keir Starmer, afirmó el sábado que aviones británicos estaban «en el aire» en Oriente Próximo en misiones defensivas y subrayó que el Reino Unido «no participó en los ataques». Healey reiteró esa posición y señaló que «no hemos formado parte de los ataques. Estamos concentrando los esfuerzos que estamos realizando en acciones defensivas». También confirmó que las fuerzas británicas han intensificado su protección en la región y que están «derribando los drones que amenazan nuestras bases, a nuestra gente o a nuestros aliados».
Preguntado de forma directa sobre la legalidad de la acción emprendida por Estados Unidos, el ministro evitó calificarla como legal o ilegal. «La respuesta directa a la pregunta de si la acción de Estados Unidos es legal es que corresponde a Estados Unidos exponer y explicar la base jurídica de la acción que llevó a cabo; no me corresponde a mí como ministro de Defensa del Reino Unido», afirmó.
En el plano interno, Healey confirmó que el nivel de amenaza terrorista en el Reino Unido, actualmente situado en «sustancial», está siendo revisado. En el sistema británico, ese nivel implica que un atentado es «probable», mientras que los niveles superiores, «severo» y «crítico», describen escenarios en los que un ataque es «altamente probable», con carácter inminente en el caso del último. «Absolutamente», respondió cuando fue preguntado en Sky News sobre si se estaba reconsiderando el nivel, y añadió que, ante un régimen que «arremete de forma indiscriminada y amplia» en la región y que cuenta con actores aliados capaces de actuar en su nombre, «nuestra protección de fuerzas en la región está en su punto más alto y nuestra alerta y vigilancia en el Reino Unido también es alta».


