El ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán, y la posterior respuesta de este país, han elevado muchos grados la tensión en la zona, lo que tiene numerosas consecuencias en la comunidad internacional, incluida España. En mayo, un teniente general del Ejército, Ramón … Armada, mandará la misión de la OTAN en Irak, una operación que ahora se convierte en mucho más peligrosa como consecuencia de los últimos acontecimientos.
Según fuentes militares consultadas por ABC, que España lidere la misión de la OTAN en Irak obligará a que nuestro país aporte mayores capacidades, bien de material o de personal, o más probablemente ambas a la vez. Nuestros soldados, por tanto, estarán más expuestos como consecuencia de los ataques.
Pero lo que realmente preocupa es que Estados Unidos, que es el país sobre el que descansa buena parte de esta operación, ya ha anunciado que quiere salir de Irak cuanto antes y el ataque lanzado contra Irán puede ser el momento perfecto para tomar esa decisión. «Si eso sucede -explican las fuentes militares-, España quedaría en una situación muy delicada, hasta el punto de que peligraría el futuro de la misión, pudiéndose dar el caso, incluso, de que ésta finalice antes de que España la haya podido liderar; en otras palabras, nos quedaríamos colgados de la brocha».
En ese escenario habría que consultar con el resto de países aliados si van a continuar participando en el despliegue, ya que la salida de Estados Unidos de Irak obligaría a todos a incorporar muchas más capacidades para poder suplir las que aportaban los norteamericanos. La situación, por tanto, se ha complicado mucho y habrá que esperar ahora a ver cómo se desarrollan los acontecimientos.
La misión de la OTAN en Irak tiene por objeto ayudar a fortalecer a las fuerzas de seguridad iraquíes y las instituciones de enseñanza militar de ese país mediante la capacitación y el asesoramiento de los funcionarios de Defensa. Actualmente, el contingente español es el que más personal aporta a la NMI, alrededor de unos 170 efectivos.
El teniente general Armada ha visitado ya a las fuerzas aliadas en Bagdad, donde subrayó la importancia de todos los militares desplegados en el engranaje de la operación, que se desarrolla en una zona compleja que requiere de la presencia de la OTAN, según informó en su momento el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).
Acuerdo en materia antiterrorista
La cooperación de España con Irak no se limita a la NMI. Precisamente, la ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó un acuerdo con el Ministerio de Defensa y el Servicio de Contraterrorismo Iraquí para mantener la formación en lucha antiterrorista una vez termine la operación ‘Inherent Resolve’ de la coalición internacional contra Estado Islámico en septiembre de 2026.
En lo que no hay preocupación alguna es sobre un eventual ataque de Irán a las bases norteamericanas asentadas en suelo español, como los sufridos por las de Qatar, Barhein y otras zonas del Golfo Pérsico. «Irán no tiene capacidad para alcanzar Rota y Morón, y además ese país ya tiene suficiente con intentar golpear en las que tiene mucho más cerca», señalan las fuentes militares consultadas.
Otra de las derivadas que esta crisis puede tener en España, aunque de forma indirecta, se deriva del hecho de que para Irán, Marruecos se ha convertido en un enemigo por sus relaciones con Israel. Eso hace que nuestro país se aleje mucho más del foco de los potenciales enemigos del régimen iraní.
Para los analistas militares el más beneficiado de esta crisis será Israel, para el que se ha abierto una ventana de oportunidad para derrotar definitivamente al régimen iraní, lo que ha sido siempre su principal objetivo. No hay que olvidar que para el gobierno hebreo el régimen de los ayatolás es el que está detrás de Hamás, Hezbolá y resto de organizaciones terroristas que operan en la zona a las que financiaría y entregaría armamento.
La estrategia de Estados Unidos, siempre según este análisis, pasaría por derrocar al gobierno pero no por una actuación directa de tropas suyas sobre el terreno, sino mediante el apoyo a fuerzas insurgentes. De hecho, nadie espera que soldados estadounidenses entren en Irán y todo apunta que los ataques serán intensos, pero aéreos.


