
Al menos 31 personas han muerto y 38 permanecen desaparecidas como consecuencia de un fuerte temporal de lluvias que ha azotado este lunes y martes el sureste de Brasil, que han dejado además centenares de afectados y desplazados. Algunas de las zonas afectadas son Minas Gerais, Río de Janeiro y Sao Paulo, han informado este martes fuentes oficiales.
El epicentro de este nuevo desastre meteorológico es el municipio de Juiz de Fora, donde 25 personas fallecieron y se intenta localizar a otras 36, de acuerdo con el último balance oficial.
El resto de víctimas mortales y desaparecidos se han registrado en Ubá, a unos cien kilómetros de distancia de Juiz de Fora y donde el paso de la tempestad ha provocado tal magnitud de daños que es muy difícil entrar y salir de la ciudad.
Las intensas precipitaciones han causado en apenas una noche numerosos deslizamientos de tierra, estragos en puentes y carreteras, cortes de luz y barrios enteros inundados que han obligado a abandonar sus casas a cerca de 700 habitantes entre Juiz de Fora y Ubá.
El número de víctimas puede aumentar. Efectivos de las fuerzas de seguridad, con la ayuda de perros rastreadores, continúan movilizados en la búsqueda de decenas personas desaparecidas. Medio millar de miembros de las fuerzas de seguridad han rescatado hasta el momento a 98 personas con vida y buscan a los desaparecidos entre los escombros de las 74 casas que se han venido abajo.
Las intensas precipitaciones de las últimas horas han causado numerosos deslizamientos de tierra, la caída de árboles, cortes de luz graves inundaciones en barrios de Juiz de Fora, un área montañosa limítrofe con Río de Janeiro que posee alrededor de medio millón de habitantes. Unas 700 personas han sido desalojadas, ya que muchos vecinos residen en laderas, zonas escarpadas y de alto riesgo cuando caen fuertes precipitaciones.
Uno de los puntos más delicados es el barrio Parque Jardim Burnier, en Juiz de Fora, donde un talud ha sepultado a una docena de viviendas. “Aquí tenemos cinco óbitos confirmados, diez personas fueron rescatadas con vida y, según la población, hay quince más desaparecidas”, enumera a EFE Demetrius, mayor del Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais.
Algunos vecinos colaboran en las labores de desescombro, mientras otros observan de lejos, entre el temor y la aprensión, la montaña de tierra que ha sepultado vidas enteras, en medio de alertas en los celulares sobre nuevas lluvias. “Es un momento muy triste. Ha sido una noche extremadamente lluviosa; llovió en pocas horas el equivalente a todo el mes en términos de volumen”, ha lamentado el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, en una rueda de prensa.
Hay miles de personas sin luz ni agua. Varios colegios se han habilitado para albergar a los desalojados. Los primeros camiones con ayuda humanitaria tienen previsto llegar este mismo martes con equipos de higiene y limpieza.
Lula ordena la “movilización inmediata” del Gobierno
La situación “crítica” ha obligado a las autoridades locales a decretar el estado de calamidad pública y a pedir a la población que se resguarden en “puntos de seguridad”. El Ayuntamiento de Juiz de Fora ha suspendido, además, las actividades en los colegios municipales y ha habilitado tres de estos para albergar a los afectados. Este miércoles se espera que otro frente frío provoque más lluvias intensas.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha atendido inmediatamente a la petición de ayuda y ha ordenado la “movilización inmediata” del Gobierno para atender a las víctimas. Durante una escala en Abu Dhabi, tras realizar visitas oficiales a la India y Corea del Sur, Lula ha determinado el envío de un equipo del servicio público de salud para asistir a la población de la región. El objetivo es garantizar la asistencia humanitaria, el restablecimiento de los servicios básicos, la ayuda a las personas desplazadas y el apoyo a la reconstrucción.
Según la Alcaldía de Juiz de Fora, este es el mes de febrero más lluvioso de la historia de la ciudad, que ya acumula 584 milímetros de agua acumulados en el periodo, más del doble de lo previsto. La previsión meteorológica, además, vaticina más lluvias en la región para las próximas horas.
El vicegobernador de Minas Gerais, Mateus Simões, ha pedido a la población que se tome en serio las alertas meteorológicas. “Las personas que viven en zonas de ladera deben salir inmediatamente de sus casas. El riesgo geológico es muy grave”, ha advertido . El temporal obedece a un frente frío que avanza sobre el sureste de Brasil y que ha puesto en alerta a toda la región, donde vive la mayor parte de los 213 millones de habitantes del país.
El gobernador de Minas Gerais ha decretado un luto oficial de tres días en la región por la catástrofe climática. “El trabajo del Estado continuará mientras sea necesario. Minas está presente y hará todo lo que esté a su alcance para aliviar este sufrimiento”, ha afirmado Zema en un vídeo divulgado por la Defensa Civil.
Brasil ha registrado en los últimos años diversos eventos climáticos extremos como consecuencia de fuertes temporales, sobre todo en la región sur y sureste del país, donde se concentra la mayoría de la población. Uno de los más graves y recientes tuvo lugar en mayo de 2024 en el estado de Rio Grande do Sul, donde murieron unas 180 personas y muchas ciudades, incluida Porto Alegre, la capital regional, quedaron anegadas por el agua durante semanas.


