#Mundo:la historia de una relación de vaivenes, rapapolvos y la sombra de Trump como ‘tercero en discordia’ #FVDigital

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“Creo que Putin ya la ha comenzado”. Con esa rotundidad habló este lunes Volodimir Zelenski al ser preguntado sobre la posibilidad de entrar en una Tercera Guerra Mundial. En el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, la Unión Europea sigue siendo el principal apoyo de Kiev, aunque el escenario siga siendo dramático; si hay guerra mundial, Europa está en el lado de Ucrania, aunque los contactos entre Zelenski y sus socios comunitarios hayan pasado ya por varias fases: cuando una relación es larga, las crisis son inevitables y Bruselas y Ucrania —así como los países miembros de la Unión— han pasado por abrazos, algunos roces y ciertas críticas por la impaciencia de Kiev. Pero las posibles grietas son momentáneas, nunca rupturas totales.

De hecho, este martes el propio Zelenski elevó el tono ante el Parlamento Europeo y reclamó “una fecha concreta” para la entrada de Ucrania en la UE al tiempo que atacó a Putin: “Él es la guerra”, apuntó, y pidió más ayuda europea tanto militar como económica de la mano de mayor presión sobre Rusia.  “No puede haber lugar en el mundo para la energía rusa o el dinero ruso o los criminales de guerra rusos”, alertó el presidente ucraniano, que tuvo también palabras de agradecimiento con sus aliados europeos. “Nosotros nunca elegimos esta guerra”, sostuvo. 

El mayor rapapolvo de Zelenski a Europa tuvo lugar, de hecho, este mismo mes de enero durante el Foro Económico Mundial, en Davos, donde el presidente ucraniano criticó la inacción de sus aliados. “Europa necesita saber cómo defenderse, pero nada ha cambiado”, apuntó en el que ha sido su mensaje más duro con los europeos hasta la fecha. Y no fue tanto un aviso sobre Ucrania, sino sobre la dependencia europea de EEUU en materia de defensa. “Es evidente que la mayoría de los líderes simplemente no saben qué hacer al respecto. Parece que todos están esperando a que Estados Unidos se calme con este tema, con la esperanza de que desaparezca. ¿Pero y si no desaparece? ¿Qué hacemos entonces?”, se cuestionó.

En ese sentido también afeó la lentitud y el bloqueo para que se usen los activos rusos congelados en la reconstrucción y el apoyo a Ucrania, una decisión que los líderes europeos han pospuesto sine die. “Cuando llegó el momento de usar esos activos para defendernos de la agresión rusa, la decisión fue bloqueada”, sostuvo, y mandó otro dardo: “Demasiadas veces en Europa, siempre hay algo más urgente que la justicia”. De hecho, para Zelenski, dijo en ese discurso, el problema es que el continente no ve bien lo que pasa en el mundo. “Europa ama discutir el futuro, pero evita actuar hoy. Ese es el problema”, sentenció.

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Más allá de esas críticas, que han sido puntuales, Ucrania mantiene el respaldo de la UE y de otros socios europeos como el Reino Unido. “Yo sería cauteloso al decir que la paz está más cerca; definitivamente necesitamos estar preparados para un escenario en el que la guerra continúe, y necesitamos entender que la única manera de lograr la paz, una paz justa para Ucrania, es solo mediante nuestro apoyo militar, económico y humanitario a Kiev”, comentó al respecto en una entrevista con 20minutos el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, que dejó claro de qué lado está Bruselas.

“Nuestra posición es clara: nunca reconoceremos territorios ocupados ilegalmente como parte de Rusia. Para Rusia, la ocupación de esos territorios, creo, es un error estratégico”, añadió; además, fuentes diplomáticas consultadas por este medio no solo abogan por mantener el apoyo, sino que también asumen que no hay otra vía, como reconoce Kubilius: Ucrania solo podrá ganar la guerra si se mantiene la presión europea sobre Moscú, sobre todo ahora que Estados Unidos ha dejado de presionar desde su lado. Las fuentes son muy cautas eso sí a la hora de decir si Trump se ha puesto del lado de Putin, pero sí dan por hecho que en adelante será Europa la que sostenga a Kiev.

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Y es que los datos son los que son: la UE sostiene la ayuda a Ucrania. Desde el inicio de la invasión, el bloque ha enviado casi 195.000 millones de euros en ayuda, contando con los apoyos que han ido dando los Estados miembros, según confirmó este mismo lunes la Comisión Europea. Del total, un cuarto llega proveniente de Alemania. Ahora, además, es la Unión la que encabeza el porcentaje de respaldo, ya por encima de Estados Unidos, sobre todo desde la vuelta de Donald Trump al poder. 

Demasiadas veces en Europa, siempre hay algo más urgente que la justicia

A todo ello hay que sumar que la Unión ha llegado incluso a apostar por la deuda comunitaria para sostener a Ucrania, con 90.000 millones para los años 2026 y 2027, con el foco puesto en la ayuda militar (60.000 millones irán para eso, con prioridad además para la producción europea y ucraniana). Visto eso, y con idas y venidas inevitables, Zelenski quiere a los europeos en la mesa de negociaciones con Rusia y EEUU, tal como se vio en la última ronda en Ginebra. 

El presidente ucraniano no solo habla constantemente con sus aliados sobre el contenido y el devenir de los contactos, sino que ahora ha sumado a los cónclaves a representantes diplomáticos de Alemania, Francia, Italia o el Reino Unido. En la UE, eso sí, hay un verso suelto: Hungría. El Gobierno de Viktor Orbán sigue siendo el caballo de Troya de Putin en el bloque comunitario y no solo acaba de cortar el suministro energético a Kiev sino que además va a bloquear en la medida de lo posible el préstamo de 90.000 millones (en el que Budapest no participa). “He cambiado de opinión”, aseguró este lunes.

¿Y la entrada de Ucrania en la Unión? Eso es algo más complicado, pero también quizá lo que más nervioso pone a Zelenski. El presidente ucraniano quiere que su país esté dentro de la Unión en 2027, pero desde Bruselas le insisten en que no se trata de fijar un calendario, sino de que Kiev progrese en las reformas que debe realizar; además, para la UE tiene ‘trampa’ introducir en el bloque a un país que sigue en guerra. No obstante, desde la capital comunitaria tienen claro que de aquí al año 2030 deberían darse las condiciones para que los ucranianos se sumasen. Eso sí, la prisa de Zelenski contrasta con unos funcionarios europeos que, si bien se toman en serio el asunto -recalcan fuentes comunitarias-, no manejan fechas concretas.

“Necesitamos garantías de seguridad totales”, recordó, para impedir que Moscú, reiteró, “lance su agresión a otros lugares de Europa”. En ese punto, Zelenski pidió que esos 90.000 millones lleguen lo antes posible a Kiev. “Tiene que ponerse en marcha”, pidió al tiempo que agradecía el movimiento de la UE, a quien también pide “una fecha concreta” para que el país entre en el bloque. “Es parte del acuerdo diplomático. No es un deseo; es un mensaje. Si no hay fecha, Putin encontrará la manera de dividir a Europa” para que esa entrada no se dé.

Ucrania, con todo, lo que le pide a Europa es más determinación y velocidad. “Europa tiene que suprimir los egos nacionales”, reclamó precisamente el exministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, en una entrevista con 20minutos. “El desafío estratégico es resolver la cuestión de la adhesión, porque Europa no será segura ni libre hasta que se expanda a Ucrania, Moldavia y los Balcanes Occidentales. Donde la Unión Europea no llega, llegan sus rivales: Rusia, China. Así que es importante para la Unión Europea afianzarse en todas las naciones europeas, porque esta es la única manera de garantizar la cohesión en Europa”, esgrimió a este respecto.

La conclusión es que Europa es el principal aliado de Ucrania. El apoyo económico llega sobre todo desde Europa, el humanitario también, y en Bruselas enmarcan las quejas de Zelenski en la tensión propia de una guerra que se prolonga ya durante cuatro años y que no tiene visos de parar a corto plazo: porque Putin no quiere, repiten comisarios, mandos militares y exministros, así como el propio presidente ucraniano. En Europa, si bien hay pequeños giros, el cansancio que puede darse no cambia el mensaje: el apoyo a Ucrania se mantendrá “el tiempo que sea necesario”. 



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