La Comisión Europea ha publicado un comunicado en el que pide a Estados Unidos «plena claridad» sobre las medidas que pretende adoptar tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre la capacidad del presidente Donald Trump para establecer aranceles y exige que se cumpla … el acuerdo que fue firmado el verano pasado sobre las reglas del comercio transatlántico. «Un acuerdo es un acuerdo», dice la declaración europea en la que se afirma también que «como principal socio comercial de Estados Unidos, la UE espera que cumpla los compromisos establecidos en la Declaración Conjunta, al igual que la UE mantiene los suyos».
Ese acuerdo arancelario fue firmado entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un encuentro en el club de golf que el norteamericano posee en Escocia y puso fin a un periodo de grandes incertidumbres acerca de las reglas comerciales entre las dos orillas del Atlántico. La sentencia del Tribunal Supremo limita las prerrogativas de la Casa Blanca para imponer aranceles unilaterales sin la autorización del Congreso, aunque no se ha definido si aquellos que han sido aceptados y acordados con otros socios escaparían o no del campo de aplicación de la sentencia. Aún es menos claro lo que puede suceder con la respuesta legal que ha preparado la Casa Blanca y que puede prolongar la incertidumbre durante medio año más.
Para la Comisión Europea, la situación que ha creado esta política de incrementar el coste generalizado de las importaciones en Estados Unidos «no favorece un comercio y una inversión transatlánticos justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos, tal como acordaron ambas partes y se detalla en la Declaración Conjunta UE-EE. UU. de agosto de 2025».
Ese acuerdo debía de haber sido ratificado por el Parlamento Europeo, pero el trámite fue aplazado una vez durante las tensiones causadas por el intento de Trump de apoderarse de Groenlandia a toda costa. Sin embargo, la diplomacia europea optó finalmente por no añadir leña al fuego y se esperaba que la ratificación se votase la próxima semana semana. Finalmente todo vuelve a estar en el aire porque no se sabe cómo puede afectar esta decisión del Tribunal Supremo al texto cuyo cumplimiento exige ahora Bruselas. Está previsto que la comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara se reúna este lunes para decidir qué camino tomar y este comunicado parece destinado a ayudar a los eurodiputados a decidir, puesto que de forma implícita viene a indicar que el acuerdo sigue siendo válido para los europeos.
La Comisión también dice que se mantiene «en contacto estrecho y continuo» con los responsables correspondientes de la Administración norteamericana a través del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, que el sábado habló por teléfono con el Representante Comercial de EE. UU., Jamieson Greer, y el Secretario de Comercio, Howard Lutnick.
«La Comisión velará siempre por la plena protección de los intereses de la UE» y procurará que «las empresas y exportadores de la UE disfruten de un trato justo, previsibilidad y seguridad jurídica» y en este sentido insiste en que los productos europeos «deben seguir beneficiándose del trato más competitivo, sin aumentos de aranceles que superen el límite claro y global previamente acordado».
La Comisión aprovecha este comunicado para contradecir la política comercial de Trump y recuerda que «los aranceles son impuestos que incrementan los costes tanto para los consumidores como para las empresas, como confirman claramente estudios recientes». Además, «cuando se aplican de forma impredecible, los aranceles son inherentemente disruptivos, socavan la confianza y la estabilidad en los mercados globales y generan mayor incertidumbre en las cadenas de suministro internacionales».
Por ello el ejecutivo comunitario insiste en mantener que en la UE «seguiremos trabajando para reducir los aranceles, tal como se establece en la Declaración Conjunta. La prioridad de la UE es preservar un entorno comercial transatlántico estable y predecible, actuando al mismo tiempo como un punto de apoyo global para el comercio basado en normas». Además, «la UE continúa ampliando su red de acuerdos comerciales integrales y ambiciosos de ‘arancel cero’ en todo el mundo, y sus esfuerzos para fortalecer el sistema comercial abierto y basado en normas».


