La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) revirtió este domingo su decisión de suspender el servicio PreCheck, afirmando que permanecerá operativo a pesar de una declaración previa de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
“En este momento, TSA PreCheck sigue operativo sin cambios para el público viajero”, declaró un portavoz de la TSA al diario The Post.
“A medida que surjan limitaciones de personal, la TSA evaluará caso por caso y ajustará las operaciones en consecuencia”, agregó el vocero. “Los acompañamientos de cortesía, como los destinados a miembros del Congreso, han sido suspendidos para que los oficiales puedan concentrarse en la misión de asegurar los cielos de Estados Unidos”.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) había anunciado previamente que suspendería temporalmente los carriles de TSA PreCheck® y el servicio Global Entry de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), debido al cierre parcial del gobierno federal.
TSA PreCheck es un servicio de pago que permite a los viajeros frecuentes acceder a un proceso de revisión expedito en los aeropuertos, con beneficios como mantener sus computadoras portátiles en las maletas de facturación. El servicio tiene un costo aproximado de 85 dólares.
El DHS ha estado operando de forma parcial desde el 14 de febrero debido a un lapso en la asignación de fondos por parte del Congreso, causado por un estancamiento en las negociaciones sobre las demandas demócratas de reformas exhaustivas a la política de aplicación de leyes migratorias.
The Post contactó al DHS para obtener comentarios sobre esta reversión y para aclarar si el servicio Global Entry también continuará operando.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


