El expríncipe Andrés, hermano menor del Rey Carlos III, ha abandonado este jueves por la tarde «bajo investigación» la comisaría donde ha permanecido once horas detenido en relación con el caso del pedófilo y empresario estadounidense Jeffrey Epstein, según ha informado la Policía británica. … En concreto, el antiguo duque de York ha sido arrestado en su residencia de Sandringham por conducta indebida en cargo público.
La salida del exmiembro de la familia real se ha producido en un Range Rover negro, que llegó a la comisaría poco antes de las siete de la tarde, de acuerdo con la cadena de televisión británica BBC. El vehículo trató de acceder a las instalaciones a través de una puerta electrónica, pero tuvo que recurrir a otra entrada tras esperar diez minutos, dado que la primera estaba rota.
Cinco minutos después de acceder al recinto, la puerta volvió a abrirse para permitir la salida de dos vehículos, incluido el Range Rover. El coche pasó junto a los periodistas que aguardaban en la zona de acceso, y un fotógrafo logró inmortalizar a Andrés Mountbatten-Windsor mientras intentaba recostarse en el asiento trasero.
Poco después de la salida de la comisaría, la Policía del Valle del Támesis ha publicado un comunicado con una actualización sobre el caso de un varón detenido este jueves «bajo sospecha de mala conducta en un cargo público», en referencia al antiguo duque de York. «El hombre arrestado ya ha sido puesto en libertad bajo investigación. También podemos confirmar que nuestras búsquedas en Norfolk han concluido», han detallado.
Por el contrario, han explicado que las pesquisas en Berkshire todavía están en curso, al tiempo que han recalcado que la Policía del Valle del Támesis no hará más declaraciones en este momento y no realizará ninguna conferencia de prensa ni realizará entrevistas con los medios en relación con esta investigación. Se entiende que los registros de la antigua casa de Andrés en la finca de Windsor, al oeste de Londres, también continúan.
La detención, llevada a cabo a las ocho de la mañana de este jueves, marca un hecho sin precedentes en la historia reciente de la monarquía británica y se produce tras la evaluación de documentos y comunicaciones que, según las autoridades estadounidenses, apuntarían a la transmisión de material confidencial por parte del hermano del Rey Carlos III.
La investigación se centra en alegaciones de que Mountbatten-Windsor, durante su etapa como representante comercial británico entre 2001 y 2011, compartió información sensible con Epstein, condenado por delitos sexuales contra menores de edad y fallecido en 2019 bajo custodia en Estados Unidos.
Documentos publicados por el Departamento de Justicia estadounidense incluyen correos electrónicos que aparentemente muestran el envío de informes sobre visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur, así como un archivo confidencial relativo a oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia afgana de Helmand.
Poco después de la puesta en libertad del hijo predilecto de la Reina Isabel II, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha pronunciado sobre la detención. «Creo que es una pena. Considero que es muy triste, que es muy malo para la familia real. Es muy muy triste», ha declarado a los periodistas en el Air Force One después de participar en el primer encuentro de la Junta de Paz para Gaza.


