
La primera reunión de la Junta de Paz para Gaza impulsada por Donald Trump y Estados Unidos ha hecho públicos algunos detalles sobre el futuro a corto, medio y largo plazo del enclave palestino, una vez que su reconstrucción comenzará como parte de la segunda fase del plan de paz impulsado por Washington. “Reconstruiremos Gaza no como era, sino como debería ser”, ha explicado el ex primer ministro británico Tony Blair, miembro del comité ejecutivo de la Junta de Paz, presidida por el propio Trump y liderada por su director general, el búlgaro Nikolai Mladenov.
La reconstrucción de Gaza partirá de un compromiso de 17.000 millones de dólares en ayudas para el enclave palestino: 7.000 millones que aportarán nueve países —Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes, Marruecos, Bahrein, Qatar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait— y que se sumarán a 10.000 millones que proporcionará Estados Unidos, según ha prometido el presidente Trump (que, sin embargo, no ha dado detalles sobre el momento y la forma en la que se harán estas aportaciones).
Sin embargo, los líderes de la Junta de Paz han dejado claro que esa reconstrucción se acometerá mientras se garantiza la desmilitarización y la seguridad en Gaza, a la vez que se transforma el tejido económico, social, tecnológico e industrial del enclave palestino.
Una nueva policía gazatí para mantener la seguridad
Tal y como ha explicado Mladenov, la Junta de Paz se coordinará a través de un Alto Representante con la nueva Administración gazatí —un gobierno “palestino, tecnócrata y apolítico” liderado por el ingeniero Ali Shaaz, exministro de la Autoridad Nacional Palestina—, que a su vez trabajarán “con transparencia y en coordinación con las instituciones israelíes y palestinas”.
El primer punto a seguir para Gaza será garantizar la seguridad interna. Para ello, Mladenov ha anunciado que se está creando un cuerpo de “agentes de policía palestinos“, para el que ha empezado el proceso de contratación.
Se tratará de un cuerpo “nuevo, de transición, respaldado por la administración gazatí y la Junta de Paz”. Sus agentes cuentan con formación impartida en Egipto y Jordania, que han asesorado este proceso. Un paso que la Junta de Paz considera clave para la “desmilitarización de Gaza, la única opción para que la reconstrucción comience y la vida de la población cambie”.
20.000 soldados para asegurar la desmilitarización
La Franja quedará organizada en cinco sectores, de la misma forma en la que quedó dividida durante la ofensiva israelí: Rafah, Jan Yunis, Deir-al-Balah, Gaza y la zona norte. Para garantizar la desmilitarización de la zona, junto a la nueva policía gazatí llegarán al enclave fuerzas militares de estabilización.
Varios países ya se han comprometido a enviar tropas a Gaza con ese cometido: Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania, según ha anunciado el general retirado del Ejército de Estados Unidos, Jasper Jeffers, comandante de estas fuerzas de estabilización.
En total, ha adelantado Jeffers, habrá 20.000 soldados de estabilización que, junto a 12.000 policías formados en Egipto y Jordania, proporcionarán “la seguridad que Gaza necesita para su prosperidad”.
“Instituciones públicas eficaces” e inversiones
Por su parte, el ex primer ministro británico Tony Blair, miembro del comité ejecutivo de la Junta de Paz, dio detalles precisos sobre el rumbo que tomará la reconstrucción de Gaza: “Reconstruiremos Gaza no como era, sino como debería ser”. Blair ha destacado la ubicación geográfica del enclave y su potencial tanto económico como social, y ha desgranado los objetivos que busca conseguir el plan de paz.
Según ha detallado Blair, el plan de paz proporcionará a Gaza “un cuerpo de policía y un gobierno autónomo, con instituciones públicas eficaces”. También se impulsará en Gaza un “entorno empresarial” que potencia la inversión local y extranjera en beneficio del nivel de vida de los palestinos, para lo que también será clave “un sistema educativo que eduque a los jóvenes en la tolerancia y en los logros”, en el marco de una “sociedad tecnológica”.
“Es un compromiso genuino con una región que, independientemente de que seas judío, musulmán o cristiano, tengas religión o no, puedas crecer gracias a tu esfuerzo y sentir que hay un gobierno a tu lado”, ha explicado Blair. “Esta es la única esperanza para Gaza”, ha concluido.
La jerarquía de la Junta de Paz para Gaza
Todos estos procesos serán avalados por la Junta de Paz, cuya estructura jerárquica se organiza en varios comités: un Comité Ejecutivo de la Junta de Paz formado por figuras como el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el ex primer ministro británico Tony Blair, el enviado especial para Gaza, Steve Witkoff; o el yerno de Trump, Jared Kushner, pero también por figuras como el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga.
De forma paralela y supeditada al Comité, se ha conformado otro Comité Ejecutivo para Gaza centrado en la Franja, con gran parte de los miembros del primer Comité, pero también con asesores regionales como el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y el jefe de la inteligencia egipcia, Hasán Rashad, o la mano derecha del primer ministro de Catar, Ali al Zawadi. También forman parte de este organismo el empresario inmobiliario chipriota-israelí Yakir Gabay y las dos únicas mujeres: la ministra de Cooperación Internacional de Emiratos Árabes, Reem al Hashimy, y la diplomática neerlandesa Sigrid Kaag.
Por último, se encuentra la Junta Nacional para la Administración de Gaza, el gobierno “palestino, tecnócrata y apolítico responsable de la gestión diaria de los servicios públicos y municipalidades para la población”, en palabras del propio Trump. Este Ejecutivo está integrado por ciudadanos palestinos y liderado por el ingeniero Ali Shaaz, originario de Jan Yunis (sur de Gaza) y que ejerció como viceministro de Transporte de la Autoridad Palestina en la década de 1990.


