La SEP informó aquel día que habría un cambio en la dirección general que Arriaga ocupaba desde 2021 y notificó, de manera verbal, al funcionario sobre el mismo, pero este decidió no dejar su oficina, donde permaneció cuatro días, hasta que su despido fuera “conforme a la ley y no con una notificación verbal”.
Para presionar su salida funcionarios del área jurídica de SEP llegaron a la oficina de Arriaga junto con policías, un escenario que fue aprovechado por el protagonista para criticar su cese.
“No me aferro al cargo”, dijo aquel día Arriaga, quien diseñó los polémicos nuevos libros de texto gratuitos de la SEP, y exigió la entrega del acta de despido para formalizar su salida.
En esa horas polémicas Arriaga optó por el enfrentamiento y acusó de su salida al actual titular de la dependencia, Mario Delgado, y pidió la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Este martes, ya con el oficio que exigió durante cuatro días, que dicta su salida del cargo, pasó su último día en las oficinas de la SEP y dijo que regresará a dar clases a Ciudad Juárez, Chihuahua, norte del país.
“Esto es lo mínimo que un trabajador debería recibir”, dijo Arriaga luego de firmar el documento.
Arriaga dijo que se atrincheró no por el cargo “sino para evitar la modificación de los libros de texto a un modelo “neoliberal”.


