¡No es que no descansas bien! Razones médicas detrás del cansancio constante luego de dormir

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Despertar después de varias horas de sueño y aún sentirse agotado es un fenómeno común en la sociedad moderna. Especialistas señalan que las causas principales incluyen hábitos poco saludables como el exceso de café, comidas pesadas, consumo de alcohol o siestas prolongadas, así como trastornos del sueño, entre ellos la apnea y los movimientos periódicos de piernas.

El doctor Eduardo Borsini, especialista en Sueño y Ventilación del Hospital Británico, explica que la fragmentación del sueño es uno de los factores más frecuentes. La apnea del sueño, los microdespertares provocados por movimientos involuntarios de las piernas y factores ambientales como ruidos, luz excesiva o mala climatización, dificultan que el sueño cumpla su función restauradora.

Eric Zhou, profesor asociado de la Facultad de Medicina de Harvard, destaca que dormir y descansar no son sinónimos. El sueño es solo una dimensión del descanso físico; existen otras áreas esenciales que afectan la energía y el bienestar general. Según Zhou y la doctora Saundra Dalton-Smith, se identifican siete tipos de descanso: físico, mental, espiritual, sensorial, creativo, emocional y social.

Durante el sueño se activan procesos vitales para la salud del cuerpo y la mente. En la etapa REM se produce relajación muscular, reparación de tejidos y liberación de sustancias anabólicas, mientras que el descanso neurológico depura toxinas cerebrales, fortalece funciones cognitivas y reduce riesgos de enfermedades neurodegenerativas. El descanso cardiovascular, por su parte, regula la presión arterial y la frecuencia cardíaca, protegiendo el corazón.

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Para mejorar la calidad del sueño, los especialistas recomiendan mantener horarios regulares, cenar ligero, evitar alcohol y pantallas antes de dormir, practicar técnicas de relajación como yoga o meditación, y asegurar un entorno silencioso y confortable. El objetivo no es solo dormir suficientes horas, sino lograr un sueño de buena calidad y continuo, capaz de restaurar cuerpo y mente.

La meditación y la atención consciente facilitan varios tipos de descanso, especialmente el mental, espiritual, sensorial y creativo. Harvard aconseja comenzar con sesiones cortas de respiración enfocada, en un lugar tranquilo y con postura cómoda, incrementando gradualmente la práctica. Integrar estos hábitos permite recargar energías plenamente, mejorar el rendimiento diario y promover un bienestar integral.



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