4 nutrientes imprescindibles contra el cáncer y cómo sumarlos a la dieta

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El cáncer no tiene por qué ser un destino terminal; a menudo es un “grito celular” pidiendo un cambio. Con una nutrición basada en ciencia y un estilo de vida consciente, podemos sanar, asegura el pionero en medicina regenerativa, Carlos Álvarez Boada.

El experto revela cuáles son los cinco nutrientes que necesita el cuerpo para combatir las células cancerígenas y cómo lograr un ambiente celular que favorezca la reparación de manera natural.

Álvarez ha ayudado a sanar a miles de personas en todo el mundo, enseñando que una alimentación consciente “es nuestra mejor herramienta para fortalecer el sistema inmunológico“.

Para que los alimentos surtan efectos en el organismo, hay que garantizar algunos aspectos básicos, por lo que es vital retirar los elementos que alimentan la inflamación y las enfermedades. Lo primero que recomienda el experto es eliminar lácteos, azúcar, harinas refinadas, ultraprocesados, gaseosas y pastelería industrial.

Al retirar lo tóxico y sumar nutrientes de alta densidad, dejamos de alimentar la enfermedad y comenzamos a nutrir las células nuevas.

Los 5 pilares de nutrición intensiva

Los estudios sobre té verde, crucíferas, bayas, hongos y fermentados se alinean con la evidencia epidemiológica de que patrones dietéticos ricos en alimentos vegetales mínimamente procesados se asocian con menor riesgo de varios cánceres y mejor pronóstico, revela un estudio publicado por Science Direct.

Esto refuerza que el contexto de un estilo de vida saludable y una dieta balanceada es el factor clave para que la nutrición funcione como apoyo y no como sustituto del tratamiento oncológico.

Existen cuatro nutrientes esenciales para combatir procesos inflamatorios o inmunológicos, recomendados por Álvarez:

Té verde

Té verde
El té verde aporta antioxidantes que favorecen la desinflamación de cuerpo. Fuente: Shutterstock
Crédito: Shutterstock

Por su inigualable carga de antioxidantes el té verde es un superalimento, contiene EGCG (epigalocatequina galato), un antioxidante muy potente. Según un gran análisis de 2023 (que incluyó 43 estudios diferentes):

Te podría interesar:
  • Menor riesgo general: Beber té verde se asocia con un 9% menos de riesgo de desarrollar cáncer en general.
  • Protección específica: Ha mostrado beneficios claros en la prevención de cáncer de próstata, boca, vesícula y de la sangre (hematológicos).
  • ¿Cómo funciona? El EGCG ayuda a prevenir que las células se dañen, aunque la ciencia aún sigue estudiando por qué en algunas personas funciona mejor que en otras.

Frutos rojos (arándanos, moras y uvas)

Los arándanos tiene altos niveles de antioxidantes que combaten el daño celular y ayuda a depurar el organismo de manera natural.
Los arándanos tienen altos niveles de antioxidantes que combaten el daño celular y ayuda a depurar el organismo de manera natural.
Crédito: Shutterstock

Ricos en resveratrol, un potente antiinflamatorio, los arándanos, moras, frambuesas y uvas no solo son escudos naturales.

  • Salud del colon: Los extractos de estas bayas han demostrado reducir la formación de tumores y lesiones sospechosas en el intestino (según modelos animales).
  • El poder del resveratrol: Este compuesto (muy famoso en la uva) ayuda a que las células dañadas “se suiciden” (proceso llamado apoptosis) antes de que se vuelvan cancerosas, frenando también la inflamación.

Crucíferas (brócoli y coliflor)

Verduras crucíferas
El precursor natural del sulforafano es abundante en el brócoli, el repollo, la col rizada y las coles de Bruselas.
Crédito: Shutterstock

El brócoli, la coliflor y el repollo son verdaderas “farmacias” naturales gracias al sulforafano, compuesto clave en la protección celular.

  • Prevención clave: Quienes comen más de estos vegetales suelen tener menor riesgo de cáncer de próstata y colon.
  • Ataque en tres fases: El sulforafano es increíble porque actúa en todo el proceso: evita que el cáncer inicie, evita que crezca y evita que se propague.

Cúrcuma y jengibre

Los gingeroles y los shogaoles del jengibre ayudan mejorar la digestión, mientras que la cúrcuma puede ayudar con el reflujo ácido.
Los gingeroles y los shogaoles del jengibre ayudan mejorar la digestión, mientras que la cúrcuma puede ayudar con el reflujo ácido.
Crédito: Shutterstock

La cúrcuma y el jengibre son una poderosa combinación de raíces medicinales, que dan sabor sumado a compuestos como la curcumina y el gingerol.

  • Estudios prometedores: Se ha visto que en cáncer de cuello uterino, estos componentes frenan la reproducción de células malas.
  • La advertencia profesional: Aunque en el laboratorio (células y animales) funcionan de maravilla, todavía necesitamos más estudios en humanos para confirmar las dosis exactas de “choque”.

Álvarez advierte que ningún nutriente funciona de forma aislada si el entorno sigue siendo tóxico.

Los imprescindibles por categoría

También recomienda incluir en la dieta diaria entre cuatro a cinco alimentos anticáncer para ayudar a la reparación celular. A continuación, una selección de los mejores alimentos categorizados por su potencial densidad nutricional y propiedades protectoras:

  • Fruta: La guanábana.
  • Alga: El agar-agar.
  • Hongo: Mezcla de hongos medicinales (como Reishi, Shiitake o Maitake).
  • Fruto seco: La nuez.
  • Grano: La quinoa.
  • Hierba: El romero.
  • Semilla: La moringa.
  • Raíz: La cúrcuma.
  • Té: Flor de guisante azul (Butterfly Pea).
  • Especia: El jengibre.
  • Aceites: Aceite de semilla negra y aceite de oliva.
  • Alimento fermentado: El chucrut.
  • Hoja Verde: La col rizada (kale).
  • Baya: El arándano.

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