La primera semana de test oficiales de la nueva era 2026 de la Fórmula 1 dejó más preguntas que respuestas. Tiempos poco representativos, mapas motor ocultos, cargas de combustible indescifrables y un paddock jugando al despiste. Pero entre tanta niebla, hay certezas provisionales: el llamado ‘top 4’ parece seguir intacto. Y en ese grupo vuelve a asomar McLaren.
Los de Woking han rodado mucho, han sido consistentes y no han mostrado grietas de fiabilidad. Mientras otros gigantes como Mercedes o Red Bull dejaron algún susto mecánico, McLaren completó el programa sin sobresaltos. Pero si alguien esperaba un discurso triunfalista tras dos años de dominio en constructores, se equivocaba.
Y ahí apareció la voz pausada de Oscar Piastri para enfriar cualquier euforia prematura.
“No sé dónde estamos”
“Dónde estamos en el orden, no lo sé”, admitió el australiano con naturalidad. “Parece que los cuatro equipos de arriba siguen siendo los cuatro equipos de arriba, pero no sé exactamente dónde encajamos nosotros”.
El mensaje es tan simple como potente: McLaren está arriba… pero no sabe cuánto.
Piastri explicó que el coche es claramente diferente, uniéndose a comentarios de muchos pilotos sobre este nuevo reglamento. Más ligero, quizá más amable en curva lenta, pero con una pérdida evidente en carga aerodinámica en alta velocidad respecto al año pasado. “El rendimiento en alta velocidad es significativamente menor que el del año pasado”, subrayó.
Y en esta nueva Fórmula 1 más dependiente de la gestión de la unidad de potencia, el aprendizaje apenas ha comenzado: “Hemos aprendido mucho esta semana sobre cómo sacar el máximo del motor. Es poco convencional, sin duda. Son retos nuevos para todos”.
Melbourne no será un déjà vu
La pregunta era inevitable: si el GP de Australia fuese la próxima semana, ¿estaría McLaren para ganar?
La respuesta, acompañada de risas en la sala, fue reveladora: “No creo que vaya a ser el Gran Premio de Australia que tuvimos el año pasado, por desgracia. Bueno… ¡en términos de rendimiento! Ojalá sea diferente en cuanto a resultados”.
Traducción: no habrá paseo militar.
McLaren viene de dos temporadas en las que marcó el ritmo, pero Piastri dejó claro que ese colchón no existe ahora. “No vamos a salir y tener el rendimiento que tuvimos en Melbourne el año pasado”.
Foto de: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
No es derrotismo. Es realismo técnico. Porque, como explicó, el margen entre acertar o equivocarse en esta nueva normativa no es cuestión de centésimas: “La diferencia entre hacerlo bien y mal no son unas pocas centésimas ni unas décimas… puede ser más de medio segundo si sale realmente mal”.
En una Fórmula 1 donde medio segundo equivale a caer del podio a la tercera fila, esa frase pesa.
Nadie sabe su ritmo real
Quizá la reflexión más inquietante fue otra: “Probablemente ni siquiera sabemos cuál es nuestro ritmo real”.
McLaren, como el resto de los 11 equipos, aún no distingue qué problemas son estructurales y cuáles solucionables en cuestión de días. “No sabemos qué podemos arreglar mañana, qué para la primera carrera o qué no podremos arreglar”.
Y ahí reside la verdadera historia de esta pretemporada: más que una batalla por ser el más rápido, es una carrera contrarreloj por entender el coche antes de que empiece el campeonato. McLaren parece estar en el grupo de cabeza. Pero, a diferencia de 2024 y 2025, no se siente dueño del tablero. Piastri lo dejó claro sin dramatismos ni fuegos artificiales.
En 2026 no hay dominadores. Solo incógnitas. Y eso, para el resto del paddock, es una oportunidad.
Queremos tu opinión
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
– El equipo de Motorsport.com


