Las aerolíneas Rossiya Airlines —parte del grupo Aeroflot— y Nordwind Airlines realizaron «ajustes forzosos» en el programa de vuelos hacia los aeropuertos cubanos «debido a dificultades con el reabastecimiento de aviones en Cuba», según informó este miércoles la Embajada de Rusia en Cuba.
En … los próximos días, Rossiya Airlines «lanzará una serie de vuelos con carga» solo hacia Moscú desde los aeropuertos de La Habana y Varadero «para garantizar el transporte de turistas rusos actualmente en Cuba». Después de esos vuelos de retorno, según el comunicado de la sede diplomática, la aerolínea «suspenderá temporalmente» su programa «hasta que la situación cambie».
Este miércoles la Agencia Federal del Transporte Aéreo de Rusia, Rosaviatsia, notificó igualmente la evacuación de sus turistas de Cuba. La Agencia estima que hay actualmente unos 4.000 turistas rusos en el país caribeño.
El anuncio ocurre a tres días de que el régimen cubano informara que a partir del martes se quedaría sin combustible para aviones en medio de un grave desabastecimiento de combustibles que ha obligado a las autoridades a implementar serios recortes. En respuesta, varias de las principales aerolíneas han estado cancelando sus vuelos.
Air Canada, la principal aerolínea canadiense, anunció mediante un comunicado oficial la suspensión inmediata de su servicio a Cuba, y que en los próximos días solo operará vuelos para repatriar a los aproximadamente 3 mil turistas que se encuentran en el país. Otras dos aerolíneas canadienses cancelaron igualmente los vuelos a la Isla: WestJet Airlines y Air Transat.
De acuerdo con Bloomberg, WestJet (la segunda mayor aerolínea de Canadá) y Air Transat habían dicho inicialmente que mantendrían sus operaciones mediante contingencias, incluida la posibilidad de realizar paradas técnicas para reabastecimiento fuera de Cuba. Sin embargo, ambas compañías cambiaron de postura a última hora este lunes y optaron por suspender los vuelos ante la incertidumbre sobre el suministro de combustible en aeropuertos cubanos.
Canadá y Rusia ocupan, respectivamente, el primer y segundo lugar entre los principales países emisores de turistas a Cuba. En 2025, Cuba cerró con 1.810.663 visitantes internacionales, el nivel más bajo desde 2002 (excluyendo los años de pandemia). Por lo que la cancelación de los vuelos representa un duro golpe para un sector clave del régimen, que representa la primera fuente de entrada de divisas al país.
Este lunes también Iberia notificó varias medidas de flexibilización para sus clientes con vuelos programados a Cuba. Por su parte, Suiza y Alemania emitieron recomendaciones para viajar a Cuba, aludiendo a la escasez de combustible, apagones prolongados y efectos directos sobre el transporte, la atención médica y el funcionamiento de servicios básicos.
De acuerdo con EFE, las principales aerolíneas afectadas son estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas. La mayoría de vuelos que conectan la Isla con otros países cubren rutas a Florida, en Estados Unidos, España (Madrid), Panamá (Ciudad de Panamá) y México. Cuba también tiene conexiones regulares con Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela), entre otras capitales latinoamericanas.
Sin opciones
A fines de enero, la empresa de datos Kpler alertó que Cuba disponía de combustible para entre 15 y 20 días si mantenía los actuales niveles de demanda y producción doméstica. Una semana más tarde, el régimen anunciaba los recortes ante el grave desabastecimiento de combustibles.
La caída de Maduro representó el fin de los suministros de crudo desde Venezuela y México, que en 2025 constituyó el principal proveedor, habría cancelado un envío y las presiones de Estados Unidos imposibilitan nuevas entregas.
Aunque el embajador de Rusia en Cuba aseguró que su país enviaría combustibles, la realidad es que ningún buque ha arribado a la Isla, al menos que se sepa. El apoyo de China, otro aliado ideológico del castrismo, ha sido simbólico.
«Cuba se queda sin opciones», aseguró a ABC el economista Emilio Morales. En medio de este escenario, Morales sostiene que «están dadas las condiciones para que el régimen caiga; no llegaría al verano o, a lo sumo, a fin de año».


