
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, visita este miércoles Estados Unidos para reunirse en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump. Una cita en la que el mandatario israelí ha asegurado que presentará a Trump “nuestra perspectiva sobre las bases de las negociaciones” nucleares que Estados Unidos mantiene con Irán desde la semana pasada. En palabras de Netanyahu, la delegación israelí transmitirá a Trump “principios importantes” que “no lo son solo para Israel, sino para todos los que en el mundo desean la paz y la seguridad en Oriente Medio”.
Sobre la mesa está la cuestión clave: el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, clave para el programa nuclear persa, debilitado tras la guerra entre Irán e Israel con la intervención de EEUU en junio de 2025. Tel Aviv exige que Teherán no solo tenga límites al enriquecimiento de uranio, sino que también reduzca su programa de misiles balísticos y finalice cualquier apoyo con milicias en la región, como Hezbolá (Líbano) o Hamás (Gaza).
Netanyahu se ha esforzado por enfatizar la buena relación entre Israel y Estados Unidos antes de emprender su séptimo viaje oficial al país desde el inicio del segundo mandato de Trump, en enero de 2025. “Creo que estas cosas reflejan la cercanía amistosa y la relación fuera de lo común que tenemos, tanto yo personalmente con el presidente (Trump) e Israel con los Estados Unidos, algo que nunca ha sido igualado en nuestra historia”, ha destacado.
Este martes, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, ha instado a Estados Unidos a no dejarse influir en su política exterior ni en las actuales negociaciones nucleares por otros países, justo antes de que el primer ministro israelí emprendiese el viaje hasta Washington.
“Nuestro interlocutor en las negociaciones es Estados Unidos, y corresponde a Estados Unidos decidir actuar de manera independiente, sin someterse a presiones ni a influencias destructivas que, sin duda, perjudican a la región e incluso van en contra de los propios intereses estadounidenses”, dijo Baghaei en una rueda de prensa.
Irán rechaza la influencia israelí
En Teherán, el secretario de Seguridad Nacional, Ali Larijani, ha advertido a Estados Unidos que Irán no tolerará que sea Israel quien indique el “marco de las negociaciones nucleares”, acusando a Tel Aviv de tener un papel “destructivo” en el proceso.
“Los estadounidenses deben pensar con sensatez y no permitir que (Netanyahu), con sus gestos, dé a entender antes de su vuelo que quiere ir a enseñar a los estadounidenses el marco de las negociaciones nucleares”, aseguró Larijani en redes sociales mientras se encuentra en Omán, país mediador entre el régimen iraní y Estados Unidos.
Irán rechaza las reclamaciones de Israel sobre el proceso, y asegura que solo está dispuesto a negociar ciertas limitaciones sobre su programa nuclear a cambio de que Estados Unidos suavice las sanciones que pesan sobre el país. El primer encuentro entre ambas delegaciones en Omán fue calificado, tanto por Washington como por Teherán, de “bueno”, y se emplazaron a una nueva reunión pronto.
Hay que recordar que las negociaciones se producen tras las amenazas de Trump de intervenir militarmente en el país persa si no cierran un acuerdo y el despliegue en aguas cercanas a Irán de una flota encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln.


