Una osamenta fue hallada en el área subterránea de la iglesia San Antonio de Padua, en Tenares. Las autoridades eclesiásticas confirmaron que los restos tienen más de 100 años de antigüedad.
El padre Cielo, párroco del templo, explicó que, tras realizar las verificaciones correspondientes, se determinó que los restos humanos no guardan relación con hechos recientes ni situaciones irregulares.
El sacerdote indicó que, una vez confirmado el origen antiguo de los restos, se realizaron los correctivos necesarios en la zona, siguiendo estrictamente los protocolos establecidos por la Iglesia.
Asimismo, el padre Cielo afirmó que los restos fueron sepultados con cristiana sepultura, cumpliendo con las tradiciones y normas de la Iglesia Católica, garantizando respeto y solemnidad durante el proceso.
La parroquia resaltó que todas las acciones se llevaron a cabo con el máximo cuidado, preservando la dignidad de los restos y evitando cualquier situación que generara inquietud en los fieles.
El objetivo de estas declaraciones es aclarar dudas y transmitir tranquilidad a la comunidad local sobre la naturaleza histórica del hallazgo y el manejo respetuoso de la osamenta.
Con estas medidas, la Iglesia busca garantizar que los feligreses comprendan que el descubrimiento corresponde a un hecho antiguo y que no representa ningún riesgo o irregularidad actual.
El padre Cielo reiteró que la Iglesia actuó de manera responsable y respetuosa, garantizando el cumplimiento de los procedimientos establecidos y la debida consideración histórica de los restos.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**

