
Estados Unidos y Rusia retomarán sus conversaciones militares de alto nivel después de que estas lleven congeladas más de cuatro años, desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania. Este paso o ha confirmado el Ejército estadounidense después de confirmarse el acuerdo en el marco de las conversaciones en Abu Dabi para abordar precisamente la paz entre Moscú y Kiev.
“Este canal de comunicación se suspendió en otoño de 2021, justo antes del inicio del conflicto”, explicó el Mando Europeo de Estados Unidos en un comunicado, haciendo referencia a la guerra en Ucrania, que va camino de su cuarto aniversario. “El restablecimiento se conoce tras las reuniones celebradas en la capital de Emiratos Árabes Unidos entre el general Alexus G. Grynkewich, comandante del Mando Europeo de Estados Unidos, y altos mandos militares rusos y ucranianos”, añadió.
Este paso se da también el marco de un posible reinicio de negociaciones sobre el acuerdo nuclear, el Tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START, que ya ha caducado y que podría renovarse en los próximos meses.
En este sentido, el Gobierno de Estados Unidos ha asegurado este jueves que la Administración de Donald Trump quiere “mantener límites” a los arsenales nucleares, y la idea además es que China se pueda sumar a las conversaciones -que ya implican tanto a Rusia como a EEUU-. De momento, eso sí, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, avisó de que “no hay ningún anuncio” al respecto.
“Obviamente, el presidente ha sido claro en el pasado sobre que para tener un verdadero control de armas en el siglo XXI es imposible hacer algo que no incluya a China debido a su vasto y rápidamente creciente arsenal de armas nucleares”, comentó Rubio. Pekín ha reiterado este mismo jueves que no contempla participar en estas conversaciones dado que sus fuerzas nucleares “no están al mismo nivel” que el de las dos principales potencias mundiales.
Por su parte, el Kremlin ha afirmado este mismo jueves que considera “negativa” la expiración del tratado, alcanzado con Estados Unidos en 2011 y que ha decaído durante la jornada ante la falta de un acuerdo para un nuevo marco, lo que implica que por primera vez en más de medio siglo no hay en pie una estructura de control de este tipo de armamento entre ambos países. Además, ha insistido en que su propuesta a Washington para “mantener el techo de restricciones durante un año” continúa “sin respuesta”.
El tratado, firmado en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, respectivamente, entró en vigor en febrero de 2011 tras la ratificación de documento por parte de ambos países. Sin embargo, el mandatario ruso, Vladimir Putin, anunció que Rusia suspendía su participación en febrero de 2023, en medio de la invasión de Ucrania, sin que las partes hayan acordado su renovación.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha descrito en las últimas horas la expiración del tratado como “un momento grave para la paz y la seguridad internacional”, dado que “no hay límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos” de estos dos países. “Esta disolución de décadas de logros no podría tener lugar en peor momento, ya que el riesgo del uso de un arma nuclear es el más elevado en décadas”, dijo, si bien abogó por “reiniciar y crear un régimen de control de armas adecuado a un contexto en rápida evolución”.


