#Mundo:Qué es el START III, el tratado de control de armas nucleares que expira y con el que amenaza Rusia: “Debería alertar al mundo” #FVDigital

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Aunque los tiempos de la Guerra Fría quedan ya lejos, Rusia y Estados Unidos han seguido vinculados todo este tiempo por un pacto para el control de sus arsenales. El último era el tratado de reducción de armas estratégicas START III, conocido como Nuevo START. El problema, y lo es si hablamos del control de armamentos entre superpotencias, es que expira a finales de este mes.

“No quiero decir que esto signifique inmediatamente una catástrofe y una guerra nuclear, pero debería alertar a todo el mundo“, ha dicho desde Moscú Dmitri Medvedev, que fue presidente de Rusia y hoy es el vicepresidente del Consejo de Seguridad. “El reloj que está corriendo, en este caso, sin duda volverá a acelerarse”, ha asegurado sobre el último gran pacto antinuclear que sigue en vigor entre ambos países.

Reducción en dos tercios del arsenal atómico

El acuerdo START III renovó distintos marcos de reducción de armas nucleares, con EEUU y Rusia comprometiéndose a reducir su arsenal atómico en dos tercios. Lo firmaron el 8 de abril de 2010 en Praga, el presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo ruso, que en aquel entonces era precisamente Medvédev. El pacto fue ratificado por ambos países en diciembre de 2010 y enero de 2011. 

El tratado limitaba la cantidad de cabezas nucleares estratégicas que podían desplegar rusos y norteamericanos, esto es, no ojivas almacenadas sino listas para su uso inmediato. “Las ojivas cuentan como desplegadas si se cargan en un misil que también es desplegado”, se lee en una nota elaborada al respecto por el Parlamento Europeo.

Con el Nuevo START, EEUU y Rusia dieron por concluido el periodo de la denominada Guerra Fría y superaron los acuerdos estratégicos START I y START II (vencido en enero de 2010). Se comprometieron a reducir su arsenal atómico en dos tercios, lo que suponía limitar a 1.550 ojivas el arsenal de cada una de las partes y a 800 lanzaderas de misiles intercontinentales balísticos no desplegados (ICBM), lanzaderas submarinas para misiles balísticos (SLBM) y bombarderos pesados equipados con armamento nuclear. 

El nuevo tratado también limitó el número de ICBM, SLBM y bombarderos nucleares desplegados u operativos reduciéndolo a 700 unidades operativas. El límite que impuso el nuevo tratado fue un 74% más bajo que el establecido en el tratado START de 1991, y un 30% más bajo que el límite de ojivas listas en el tratado de Moscú firmado en 2002.

2021, prórroga de cinco años

El Nuevo START entró en vigor en 2011. Iba a durar diez años, pero se prorrogó en 2021 por cinco años más después de que el presidente estadounidense, Joe Biden, asumiera el cargo. Ese es el plazo que ahora se agota.

Aunque la vigencia del START III acaba el próximo 21 de febrero, en realidad hace ya tres años que está “desactivado”. En febrero de 2023, en medio de la invasión rusa de Ucrania, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció la suspensión de un elemento clave del Nuevo START, que permitía las inspecciones, aunque no llegó a denunciarlo. 

Putin afirmó que “si EEUU realiza ensayos nucleares con nuevo tipo de armamento estratégico, Rusia efectuará también pruebas” de esa clase. “Nadie debe albergar la peligrosa ilusión de que la paridad global estratégica puede ser destruida”, dijo el líder ruso. En cualquier caso, Washington ya había suspendido el diálogo sobre el control de armas tras la ofensiva rusa en Ucrania, que se inició el 24 de febrero de 2022. 

A su vez, en agosto de 2022, Moscú informó de su decisión de prohibir las inspecciones estadounidenses in situ de su arsenal de armas nucleares. El Kremlin se amparó para ello en las dificultades que dijo tener para inspeccionar los arsenales de EEUU por las sanciones occidentales relativas a los permisos de vuelo y concesión de visados a funcionarios rusos.

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La guerra de Ucrania dificultó la negociación

En realidad, la prórroga de cinco años acordada en 2021 debía servir para que las partes negociaran un tratado que sustituyera al Nueva START, incluyendo nuevas categorías de armas hasta ahora sin restricciones. Pero no ha sido así en buena medida por culpa de la guerra de Ucrania. 

En septiembre de 2025, Putin propuso a EEUU prolongar por un año el START III. “Rusia está dispuesta a seguir por espacio de un año ateniéndose a las limitaciones contempladas por el START III”, dijo durante una reunión del Consejo Seguridad de Rusia. El líder ruso matizó que esa medida solo sería viable “con la condición de que EEUU actúe de manera análoga y no dé pasos que minen o destruyan la actual equivalencia de potenciales de disuasión”. 

Cuando un periodista le preguntó al presidente de EEUU, Donald Trump, al respecto, éste respondió que una prórroga le parecía “una buena idea”. En julio, el presidente estadounidense dijo que “cuando se eliminan las restricciones nucleares, se trata de un problema importante para todo el mundo”. Pero sólo hubo palabras. En octubre, en sentido contrario, Trump pidió que EEUU reanudara las pruebas nucleares por primera vez en más de 30 años. De momento, no lo ha hecho.

Trump quiere que también esté China

Ya en 2021, los expertos consideraban improbable que otros estados poseedores de armas nucleares, especialmente China, aceptaran participar. Y esa nueva variable, China, se convierte en fundamental a la hora de imaginar un nuevo tratado. Después de todo, el verdadero enemigo de la actual supremacía estadounidense no descansa en Moscú sino en Pekín.  

El 90% de las cabezas nucleares mundiales están en manos de Rusia y EEUU, según el informe más reciente del SIPRI. En servicio militar activo hay unas 10.000. Pero China es ya la tercera potencia nuclear del mundo, con unas 410 ojivas. 

A partir de este dato, Trump lo que quiere es que un nuevo tratado de control de las armas nucleares incluya a los chinos. Ya insistió en ello durante su primer mandato. Ahora, un funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato, dijo a AFP que a Trump le gustaría ver “límites a las armas nucleares e involucrar a China en las conversaciones sobre control de armamentos”. 

China no está por la labor. Este martes, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Lin Jian, rechazó la idea incorporarse a las conversaciones de control nuclear al considerar que su arsenal nuclear no es comparable al de Estados Unidos y Rusia. Pekín reclama a EEUU una respuesta “positiva” a la propuesta de Rusia para mantener los límites al armamento después de que expire el START III.

Por su parte, Rusia podría volver a señalar a la Alianza Atlántica. Ya en 2023, Putin propuso que la OTAN se convirtiera en parte del tratado ya que Reino Unido y Francia también cuentan con arsenales nucleares. Se calcula que París posee 290 ojivas nucleares, armas de destrucción masiva y capacidad para lanzarlas desde submarinos y aviones de combate y Londres unas 225.

También India, Pakistán, Israel y Corea del Norte tienen armas nucleares, pero no forman parte de los acuerdos internacionales.



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