
La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, concluyó este martes en la Casa Blanca tras dos horas de diálogo, con el objetivo de relanzar la relación bilateral después de un año de desencuentros.
El mandatario colombiano llegó a las 10.53 horas de Washington (15.53 GMT) y abandonó la residencia presidencial a las 13.03 horas (18.03 GMT). La reunión, que se desarrolló a puerta cerrada y sin acceso a la prensa, no tuvo una recepción de alto perfil como la de otros mandatarios latinoamericanos, como el salvadoreño Nayib Bukele y el argentino Javier Milei.
El colombiano llegó a bordo de un vehículo del Servicio Secreto de Estados Unidos con la bandera colombiana, aunque no fue recibido en la puerta del Ala Oeste por Trump ni por la tradicional guardia de honor militar. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró en una entrevista con la cadena Fox News que Trump entró “con muy buena disposición” a la reunión.
Esta fue la primera reunión entre Trump y Petro, quien se encuentra en la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas prevista para el 31 de mayo. En el foco estaba el asunto del narcotráfico, ya que Washington sostiene que la producción de cocaína se ha disparado bajo el gobierno de Petro, mientras este defiende que su política de sustitución de cultivos ha sido exitosa.
Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró este martes que Trump entró “con muy buena disposición” al encuentro. Leavitt habló en una entrevista con la cadena Fox sobre el encuentro, aunque no pudo aportar muchos datos. Con todo, destacó sobre el encuentro que “el presidente Trump prefiere la diplomacia, y eso es lo que estamos viendo hoy aquí en la Casa Blanca”.
La delegación estadounidense la completaron el vicepresidente, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno. Por parte de Colombia, participaron la canciller, Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, y el embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña. Un año de tensiones La cita se produce tras un año de fuertes tensiones entre ambos gobiernos e insultos entre los dos mandatarios.
La Administración de Trump retiró la certificación de Colombia como país que coopera en la lucha contra las drogas y revocó el visado de Petro, además de incluirlo, junto a parte de su familia, en la llamada ‘Lista Clinton’, lo que implica la imposición de sanciones financieras por presuntamente liderar actividades relacionadas con el narcotráfico.
Petro criticó la captura de Maduro
Por su parte, el mandatario colombiano ha sido muy crítico con la política migratoria y medioambiental de Trump y con su postura frente a la guerra en Gaza, y ha condenado los operativos contra lanchas en el Caribe, así como la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses.
Sin embargo, el 7 de enero, días después del derrocamiento de Maduro, ambos sostuvieron una llamada telefónica y acordaron reunirse. Trump afirmó el lunes que Petro ha “cambiado mucho su actitud” desde la detención del líder chavista y dijo que espera tener una buena reunión. A raíz de las sanciones, Petro tuvo que recibir un visado especial del Gobierno estadounidense para poder viajar a Washington. Horas antes del encuentro, el Gobierno colombiano extraditó a Estados Unidos al presunto narcotraficante Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, solicitado por un tribunal federal en Texas por tráfico de cocaína.


