
La imagen de la detención del pequeño Liam Ramos, de tan solo 5 años, el pasado 20 de enero se ha convertido en uno de los símbolos de quienes protestan contra las redadas llevadas a cabo en Minnesota por los agentes federales de inmigración (ICE), que ya han acabado con la vida de dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti. A pesar de la ola de indignación nacional, las redadas no han cesado, y este mismo viernes el ICE detuvo a dos compañeros de la misma escuela de Liam.
Se trata de dos hermanos, que cursaban segundo y quinto grado, y que fueron detenidos junto a su madre el pasado jueves en Minneapolis. Según informa The Guardian, la madre de los niños está pendiente de resolver su petición de asilo y los tres han sido trasladados a un centro de detención en Texas.
Fue la madre quien llamó a los directores de la escuela desde el centro de detención para pedirles que le trajeran a sus hijos al edificio federal Whipple, un centro local donde los agentes de inmigración han estado reteniendo a personas arrestadas durante las violentas redadas que ICE está llevando a cabo en este estado.
“Fue horrible. Fue desgarrador para todos“, ha asegurado la comisaria de policía Zena Stenvik. “Esto no es algo para lo que estemos preparados ni capacitados. Hemos dedicado nuestras vidas a proteger y educar a los niños”, ha añadido.
Jason Kuhlman, director de la escuela primaria Valley View, ha declarado por su parte que los menores “se mantuvieron muy callados y estoicos hasta que cruzamos las puertas del edificio Whipple, y entonces el mayor empezó a molestarse, y con razón. Está en quinto, así que les aseguro que sabe lo que está pasando… Creo que el miedo empezó a apoderarse de ellos”, describió.
Posteriormente, los dos niños y su madre fueron trasladados al centro de detención familiar para inmigrantes en Dilley, Texas, donde también permanecen por ahora detenidos Liam y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias.
Liam, a la espera de ser liberado
En el caso del pequeño Liam, de 5 años, la situación de internamiento afecta cada vez más al menor. Según explicaba esta semana el congresista demócrata Joaquín Castro tras visitar las instalaciones que el pequeño se encontraba “deprimido”. Liam y su padre, de origen ecuatoriano, se entregaron a las autoridades migratorias de EE UU en la frontera sur en 2024 y tienen una solicitud pendiente de asilo, según informaron sus abogados a medios estadounidenses.
Durante la visita del congresista, el padre del pequeño le indicó que su hijo “no ha sido el mismo” desde que la familia fue detenida y que está preocupado por su bienestar. “Su papá dijo que ha estado durmiendo mucho porque está deprimido y triste”, indicó en un vídeo publicado en sus redes sociales.
Este sábado, el juez federal por el Distrito Occidental de Texas, Fred Biery, ha ordenado la liberación provisional de Liam y su padre mientras se resuelve el procedimiento de inmigración abierto. La orden de Biery, recogida por el diario San Antonio Express-News, prevé la liberación de ambos para el próximo martes.
Los abogados de los dos ecuatorianos aseguran que han solicitado formalmente asilo en el país, pero las agencias federales sostienen que no están legalmente en el país y que el plazo para salir de Estados Unidos terminó en abril.
Ahora el dictamen del juez señala a la Administración federal por “ignorar un documento histórico estadounidense llamado Declaración de Independencia” porque el caso de Conejo “tiene su génesis en un intento de aplicar unas cuotas de deportación mal concebidas y aplicadas de forma incompetente, incluso traumatizando a niños“.
El juez destaca que las “órdenes administrativas emitidas por el ejecutivo no se sostienen ante la prueba de la causa probable”. “Es lo que se llama poner al zorro a custodiar el gallinero. La Constitución obliga a tener un agente judicial independiente”, ha argumentado.


