Ferrari se marcha de Barcelona con una sonrisa difícil de disimular. No por los tiempos —irrelevantes en unos test privados de shakedown— sino por algo mucho más valioso en este arranque de la nueva era de la Fórmula 1: sensaciones, fiabilidad y una base sólida sobre la que construir. Y si había alguna duda, Lewis Hamilton se encargó de ponerle la guinda al pastel en los últimos minutos del tercer y último día.
El siete veces campeón del mundo cerró el test con el mejor crono absoluto, un 1:16.385 que le permitió batir la referencia que había marcado George Russell, en una tabla de tiempos que, como todos insistían en subrayar en el paddock, no cuenta la historia completa. Pero sí deja pistas.
La Scuderia fue uno de los equipos que más vueltas completó en el Circuit de Barcelona-Catalunya, una señal clave en un 2026 marcado por coches completamente nuevos y por unidades de potencia radicalmente distintas. Kilómetros, fiabilidad y continuidad: justo lo que se busca cuando nadie quiere enseñar todavía sus cartas.
“Ha sido una semana realmente disfrutable”, resumía Hamilton tras bajarse del SF-26, destacando el enorme trabajo realizado en Maranello durante el invierno. “Tener consistencia, no tener problemas, no sufrir paradas largas… eso es mérito de toda la gente de fábrica. Hemos tenido días muy sólidos”.
Un Ferrari distinto… y más juguetón
Más allá del crono final, Hamilton puso el foco en algo que no se mide con el cronómetro: el carácter del coche. La nueva generación de monoplazas, con menos carga aerodinámica, ha cambiado la forma de pilotar.
“Tenemos bastante menos downforce que otros años y el coche es más divertido de conducir”, explicaba.
“Es más sobrevirador, más nervioso, desliza más… pero también es más fácil de controlar. Eso lo hace disfrutable, aunque obviamente tenemos que mejorar”.
Un mensaje que encaja con lo visto en pista y con lo que ya había deslizado horas antes Charles Leclerc, quien reconoció que Ferrari había apretado más de lo previsto en este shakedown. El monegasco fue el más rápido en la sesión matinal del viernes, completando un día redondo para el equipo italiano.
Optimismo… con los pies en el suelo
Hamilton, eso sí, rehúye cualquier lectura triunfalista. El británico insiste en que Ferrari no sabe todavía dónde está realmente frente a sus rivales directos. Y no es una pose.
“Mercedes ha hecho un gran trabajo, Red Bull y Haas F1 también han completado muy buenas tandas”, recordaba, citando a Mercedes, Red Bull y Haas como referencias claras en cuanto a fiabilidad y volumen de vueltas. Especial atención al caso de Haas, que monta motor Ferrari y cuyos kilómetros también se leen en clave positiva en Maranello.
“No sabemos dónde estamos realmente. Es solo una primera semana sólida desde la que construir. Habrá que dar grandes pasos y el desarrollo será clave”, advertía Hamilton.
Foto de: Ferrari
Una mentalidad ganadora que empieza a notarse
Si algo destacó especialmente el británico fue el ambiente interno del equipo. Más allá de datos y mapas de motor, Hamilton habla de sensaciones humanas. “Siento una mentalidad ganadora en cada persona del equipo, más que nunca”, aseguró. “La energía es nueva, todo el mundo está muy enchufado y eso es una señal muy positiva”.
Ahora, el foco se traslada al trabajo en la sombra. Días intensos de simulador, análisis de datos y reuniones técnicas antes de que el circo vuelva a moverse. Los test oficiales de pretemporada en Bahrein, que arrancan el 11 de febrero, serán el primer escenario donde empezar a separar el ruido de la realidad.
Allí, Ferrari sabrá si lo visto en Barcelona fue solo una buena primera impresión… o el prólogo de algo más serio.
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