
Carlos Alcaraz ha completado este viernes, 30 de enero, uno de los grandes momentos de la historia del deporte español. Y lo ha celebrado haciendo un guiño al deportista que sigue teniendo más repercusión y cuya trayectoria deportiva es la que más pasiones levanta, como ocurre desde hace más de 20 años. Hablamos, por supuesto, de Fernando Alonso.
En estos días, gran parte de los aficionados españoles están pendientes del arranque de la pretemporada 2026 de la Fórmula 1, que tiene lugar con el Shakedown de Barcelona, en Montmeló. Pese al fuerte blindaje del circuito catalán, los aficionados se las han ingeniado para captar las mayores imágenes posibles. En el caso de los seguidores españoles, gran parte de las miradas estaban puestas en la jornada de ayer. En ella debutó, al fin, el primer Aston Martin ideado por Adrian Newey, un monoplaza que ya en su primera versión presentó conceptos absolutamente radicales.
Hasta se siguió el avión en el que el AMR26 estaba volando desde la fábrica de Silverstone hasta España, y este viernes la expectación sigue en la pista española, puesto que Alonso está completando hoy sus primeras vueltas al volante de un monoplaza con el que tiene un único objetivo: aprovechar la experiencia del mejor ingeniero de la parrilla para cumplir su deseo de volver a ganar, ya sea en carrera, con la icónica victoria 33, o quién sabe si incluso un tercer campeonato del mundo. Lo que está claro es que no tendrá oportunidades mejores como las que presenta el nuevo reglamento de la F1 para este 2026.
De Alonso está pendiente, como mínimo, media España, y uno de esos apasionados alonsistas es un ilustre: Carlos Alcaraz. El murciano lo demostró este viernes, al conseguir una de las mejores victorias de su vida deportiva. El tenista de El Palmar dominaba sin problemas la semifinal del Open de Australia ante Alexander Zverev, hasta que empezó a sufrir vómitos y calambres en el cuerpo por el calor.
El número 1 del ranking ATP pasó de ganar por 2 sets a 0 a sufrir sobremanera contra su rival alemán, casi sin poder moverse por la pista. Pese a todo, plantó cara, perdiendo las dos mangas siguientes por 6-7, ajustadísimo. En el quinto y definitivo set, parecía que Zverev iba a llevarse el gato al agua, pero Alcaraz logró romperle el servicio para vencerle en un partido que duró 5 horas y 27 minutos.
Tras la semifinal más larga de la historia del Grand Slam australiano, Alcaraz no se lo pensó dos veces e imitó una de las celebraciones más míticas de Fernando Alonso: la del ave fénix que el ovetense realizó en el Gran Premio de Japón de 2006, carrera que ganó y en la que Michael Schumacher rompió el motor de su Ferrari, algo que dejó su segundo título prácticamente sentenciado de cara al siguiente GP de Brasil. Así, el propio Alcaraz emuló el gesto del asturiano subiendo a su Renault, un momento que el propio tenista ha publicado en sus redes sociales, como puedes ver arriba.
Llama poderosamente la atención una pasión así, habida cuenta de que Alcaraz solamente tenía 10 años cuando Alonso logró la que es, hasta la fecha, su última victoria en la F1, en Barcelona 2013. Pero es la perfecta demostración de que el corredor español ha sido y aún es, sin discusión, el deportista con más repercusión de la historia de nuestro país.
Queremos tu opinión
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
– El equipo de Motorsport.com


