Fráncfort, Alemania. El euro registró esta semana un máximo de 1,2150 dólares, nivel no visto desde junio de 2021, antes de ajustarse a 1,197 dólares. La moneda europea acumuló una apreciación del 3 % en cuatro sesiones consecutivas, impulsada por la depreciación del dólar estadounidense.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en una entrevista con Fox News que la caída del dólar no le preocupa. Al ser consultado sobre su valor, respondió: “No, me parece genial”. Estas declaraciones generaron especulaciones sobre una posible estrategia para mantener un dólar más débil y favorecer las exportaciones.
La administración Trump anunció esta semana la posible aplicación de aranceles del 25 % a Corea del Sur, en lugar del 15 % pactado previamente, por incumplimiento de un acuerdo bilateral. La medida provocó ventas puntuales de bonos del Tesoro.
El riesgo de un cierre de la Administración federal estadounidense a partir del sábado añadió volatilidad al mercado. Los demócratas del Senado anunciaron que bloquearán la financiación del Gobierno en respuesta a la política migratoria.
Otros factores que contribuyeron al debilitamiento del dólar incluyeron la posible intervención coordinada entre Estados Unidos y Japón para apoyar al yen, así como las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) reduzca las tasas de interés este año, aunque no en su reunión de este miércoles.
Thomas Friedberger, consejero delegado adjunto de Tikehau Capital, afirmó que “el dólar estadounidense, en tendencia bajista desde el año pasado, probablemente seguirá debilitándose”. Antje Praefcke, analista de Commerzbank, señaló que la incertidumbre lleva a los inversores a buscar activos como el oro, la plata y acciones.
Praefcke indicó que “el presidente estadounidense no parece interesado en perder el dominio del sistema financiero”. Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU., reiteró su compromiso con una “política del dólar fuerte”.
La rentabilidad de los bonos del Tesoro se mantuvo estable debido a las expectativas de recortes de tasas de la Fed, la solidez de la economía estadounidense y el aumento de la demanda extranjera. Luca Cazzulani, director de Estrategia de UniCredit, señaló que, aunque prevé una reducción gradual en la exposición global a estos activos, no anticipa una desinversión coordinada debido a las pérdidas potenciales para los inversores.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


