El condado de Los Ángeles implementa el programa ‘Escuela para Clientes’ (John School), dirigido a hombres arrestados por solicitar servicios sexuales. La iniciativa, creada por el exoficial de policía Bill Margolis, permite a los participantes evitar penas de cárcel y eliminar sus antecedentes penales tras completar un curso de un día.
Margolis, con 30 años de experiencia en la unidad antivicio del Departamento de Policía de Los Ángeles, diseñó el programa para exponer las consecuencias del comercio sexual, incluyendo explotación, violencia y riesgos asociados. Según el fundador del programa, el objetivo es demostrar que ‘la prostitución no es un crimen sin víctimas’.
El curso incluye testimonios de supervivientes, estadísticas y relatos de exclientes. Desde su implementación, el programa se ha extendido a los condados de Riverside, Orange, Ventura y Santa Bárbara. Más de 4,400 hombres han participado, con una tasa de reincidencia del 0.26% en sus primeros cinco años, según datos de KPCC.
Un participante, identificado como Eddy, declaró que su adicción lo llevó a gastar alrededor de 1,000 dólares mensuales en servicios sexuales, afectando su economía y vida familiar. Tras completar el programa, recibió terapia y no ha reincidido. Otro graduado, Will, indicó que comprendió el impacto emocional y psicológico en las mujeres involucradas en el comercio sexual.
El programa excluye a quienes son detenidos por solicitar servicios con menores de edad, quienes enfrentan penas de prisión. Margolis documentó casos de explotación extrema durante su carrera, incluyendo menores obligadas a cumplir cuotas bajo coerción de proxenetas.
A pesar de operativos policiales recientes, como la detención de Amaya Armstead (‘Lady Duck’) en 2025 por tráfico de menores, la prostitución persiste en zonas como el corredor Figueroa, conocido como ‘The Blade’. Observaciones del *California Post* confirmaron la oferta de servicios sexuales en la vía pública.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


