El Boletín de Científicos Atómicos ajustó el Reloj del Apocalipsis a 85 segundos de la medianoche, la posición más cercana al umbral simbólico de destrucción global desde su creación en 1947. La decisión fue adoptada por la Junta de Ciencia y Seguridad del Boletín, en consulta con su Junta de Patrocinadores, que incluye a ocho premios Nobel.
El informe identifica cuatro amenazas principales: armas nucleares, cambio climático, biotecnología e inteligencia artificial (IA). Según el documento, “las manecillas del reloj reflejan la falta de avances globales para mitigar riesgos que se intensifican mutuamente”.
En 2024, se registraron tensiones geopolíticas vinculadas a la carrera armamentista nuclear, incluyendo:
– La guerra entre Rusia y Ucrania.
– Enfrentamientos entre India y Pakistán en mayo.
– Ataques aéreos de Israel y Estados Unidos contra instalaciones nucleares en Irán.
El informe también destaca la modernización de arsenales nucleares en China, Rusia y Estados Unidos, así como la posibilidad de que Washington reanude pruebas nucleares explosivas.
En el ámbito climático, el documento señala:
– Una concentración de CO₂ atmosférico un 150% superior a niveles preindustriales.
– La temperatura global promedio más alta en 175 años.
– El nivel medio del mar en su máximo histórico.
El Boletín menciona la falta de avances en cumbres climáticas recientes de la ONU, que no priorizaron la eliminación gradual de combustibles fósiles, y la revocación de políticas climáticas por parte de la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
En biotecnología, el informe alerta sobre:
– El desarrollo de células sintéticas con potencial de autorreplicación incontrolada.
– El uso de inteligencia artificial para diseñar patógenos sin defensas humanas conocidas.
– El debilitamiento de normas internacionales contra armas biológicas.
Respecto a la inteligencia artificial, el documento indica que Estados Unidos, Rusia y China integran esta tecnología en sus sectores de defensa. El informe advierte que la IA podría:
– Acelerar la desinformación.
– Socavar debates públicos basados en hechos.
– Dificultar la respuesta a crisis como guerras nucleares o pandemias.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


